sábado, 3 de marzo de 2007

CELTIC FROST "To Mega Therion" (1985, Thrash Metal)

Tenía 18 años y me encontraba cursando primer año de la facultad, con un compañero intercambiabamos cintas de bandas metálicas. En medio de cintas que iban y venían incesantemente un día me trajo “To Mega Therion” y mi vida cambió a partir de ese momento. Solo contemplar el arte de tapa (Ver arriba... las explicaciones sobran) era realmente fuerte, como todo lo que hace el pintor/ilustrador H. R. Giger.

Celtic Frost sorprendió a la escena musical metálica no solo por el país de procedencia (Suiza, lo más cercano como antecedente era Krokus) sino por su oscurísimo y denso disco debut: “Morbid Tales”. En él se advertían influencias muy bien escondidas de Venom, Motorhead y algunos elementos del punk. Luego editarían un EP titulado “The Emperor’s Return” en donde ya la cosa se veía venir. Con “To Mega Therion” la banda llega a un pico muy alto siguiendo la misma receta que en “Morbid Tales” y el EP ya mencionado

El resultado es un sonido mucho más compacto, preciso, contundente y “negro”. Cada riff, corte, machaque, golpe de bombo, coro femenino (Fueron los primeros en incluir esto en todo el metal extremo), todo pero absolutamente todo en cada track es un electroshock al sistema nervioso central del oyente, una bofetada en la cara, la blasfemia pura hecha placa.

El disco se inicia con una de las intros instrumentales que más miedo me ha dado en la vida (Ideal para escuchar en la más absoluta oscuridad, o en un campamento), la guitarra de Tom Warrior es acompañada con arreglos clásicos de Dominic Steiner que se fusionan con trompetas francesas dando a luz una suerte de pompa fúnebre llamada “Innocence And Wrath”.

Acaso el sonido de guitarra obtenido por Warrior en “To Mega Therion” sea el pilar en donde se apoya la propuesta de la banda: sus riffs son hiperdistorsionados, sanguinarios, asesinos, filosos y lastiman a los oídos (Por momento se asemeja a una licuadora) haciendo que uno clame por más en lugar de taparselos. En el aspecto vocal suena parecido a Cronos (Venom) pero más macabro.

“The Usurper” molesta, irrita, ofende los sentidos sin misericordia pese a que en el bridge se cuele algun coro de soprano (Claudia-Maria Mokri). Reed St. Mark parece un artillero que le dá a la batería sin respiro, secundado por el bajo de Martin Ain (En la mayoría de tracks grabó Dominic Steiner ya que Ain iba y venía en esas semanas dado a diferencias personales durante la grabación) y los violazos ya mencionados de Warrior.

“Jewel Throne” es otra estocada al tímpano con riffs y breaks de tempo letales. A partir del descontrol que arranca de 01:48 hasta casi el fin del tema uno escucha el caos hecho música. Voces infernales de Warrior, machaque frenético de la sección rítmica de St. Mark/Ain, dan ganas de subir el volumen del equipo para que este escupa fuego.

El sonido en todo el disco es nitido y macizo, lo cual resalta aún más el clima tenebroso que se percibe en los 10 temas que componen el mismo.

“Dawn Of Meggido” es un tema doom, pesadísimo, creando un clima de asfixia, angustia, densidad y opresión, los arreglos orquestales sumamente logrados hacen sentir a uno dentro de cualquier cuento de H. P. Lovecraft. En su letra Warrior clama:

Humillado en forma humana...
Tenemos que morir para renacer...
Esperando el Juicio Final...
Temas de Carne...
Esclavos de la lujuria...
La cruz ya ha fracasado....

El mejor tema del disco es “Circle Of The Tyrants”, sintetizando en forma magistral lo que Celtic Frost puso en juego en todos los temas. Riffs destroza-neuronas, la batería va desde el mid-tempo hacia la velocidad más pura, la soprano alcanzando notas de tinte oscuro. En su letra Warrior vocifera...

Luego de terminada la batalla...
Las arenas han absorbido la sangre...
Todo aquello que quedó...
Es la amargura de la desilusión...
¡Círculo de los Tiranos!

Sigue la devastación con una seguidilla de descargas con las mismas carácterísticas (“(Beyond The) North Winds” y “Fainted Eyes”).

Luego del instrumental “Tears In a Prophet’s Dream” viene uno de los temas más logrados del disco: “Necromantical Screams”, acaso en donde se luce más la soprano sin sacrificar un gramo de pesadilla en el mismo.

Una banda esencial en el rock más extremo, aquel que dio a luz a todo el death metal sueco (Desde Entombed, Obituary a los actuales Opeth hicieron covers de la banda) y esparció su peste en todo el death/black metal en general.

“To Mega Therion” es una oda a la distorsión, oscuridad y los climas más siniestros que puede percibir un ser humano.

Calificación: 9/10

VENOM "Black Metal" (1982, Heavy Metal)


Venom fue una banda que escuché años después por esas de la vida. Sólo tenía referencias de ellos por videos, revistas nacionales e internacionales de los ochenta, sabía que habían influído en el thrash metal de aquel entonces.

Un día de 1993 en el cumpleaños de un amigo, un conocido tenía este "esencial del rock" y me preguntó si lo había escuchado. A mi respuesta negativa me lo prestó.

Cabe destacar que lo de Venom en el aspecto musical es de mediocre para abajo, no son eximios músicos, pero tenían “algo”: llámesele gancho, garra, convicción, agresividad (muchísima si uno se ubica en el tiempo).

Luego del estruendoso batifondo que fue el primer álbum “Welcome To Hell”, “Black Metal” da la sorpresa. Se superan mucho en relación al (repito) crudísimo debut.

Los riffs son más prolijos sin perder crudeza, la producción es más “limpia”, los temas son un clásico atrás de otro.

El tema título es un himno. Te dan ganas de golpear a todo quién se cruce a tu paso. Abbadon le pega sin asco a la batería, Cronos te gruñe en la nuca y Mantas tira un riff brutal tras otro.

Hay temas más lentos como “To Hell And Back”, otros más rápidos como “Heaven’s on Fire”, pero el lado oscuro y lo que transmite esta banda es inigualable maxime sabiendo de las limitaciones interpretativas que evidenciaban.

Hay temas cómicos como “Teacher´s Pet” (La letra es muy cómica), otros muy densos bañados de climas infernales como “Buried Alive” que arrancan lento y terminan bastante acelerados.

Es un disco que conviene escuchar de corrido, para sentir la energía, anarquía y visceralidad que Venom transmite.

El CD se cierra con la intro de lo que será su tercer álbum (“At War With Satan”), no sé cuantas bandas han hecho algo así, me refiero a conectar el último tema del álbum y el primero del siguiente.

No hay mucho más para contar, este disco es esencial en cuanto a que fue a mi entender, la piedra fundadora del thrash metal que surgió 1 año después en USA de la mano de Metallica/Slayer, del death metal y también del “black metal” (Hasta crearon un género con el titulo).

Si hay que elegir, este es el disco que MARCO al metal extremo.

¿Buscás calidad interpretativa?. Hay bandas excelentes como Rush.

¿Buscás la historia de la visceralidad?. Si no escuchaste Venom “Black Metal" te está esperando.

Calificación: 9/10

WHIPLASH “Power And Pain” (1986, Thrash Metal)

Whiplash era un trio de thrash metal con base en Nueva York, con una particularidad extramusical: los músicos tenían el mismo nombre de pila y apellidos italianos (Portaro, Bono y Scaglione). Los pesqué en plena epoca de grabarme casetitos de los vinilos que traía la extinta disquería Excalibur a fines de los ochenta.

“Power And Pain” es su disco debut y al escucharlo hay una palabra que lo define categóricamente: CRUDEZA. Acá todo es lanzado contra la pared con muchas ganas de sonar bien furiosos y sucios sin preocuparse mayormente por una producción prolija, pero si en sonar bien “sacados”.

El resultado es demoledor, lo ponés a todo volumen y se rompen los vidrios. “Stagedive” te pasa por arriba como un tornado con sus guitarras caóticas (A cargo de Tony Portaro que también vocaliza), el riff de “Last Man Alive” es medio metalero tradicional pero allí está la voz de Portaro (Muy similar a la de Tom Araya de los primeros discos) para poner la dosis de ferocidad correspondiente. T. J. Scaglione castiga a su batería y Tony Bono (R.I.P.) lo secunda con su bajo.

Los temas casi no pasan los cuatro minutos, ni lo precisan. La intención es demoler, sonar seco/sucio y meter un palazo tras otro como se aprecia en el tema “Messages In Blood”.

Obviamente este es un disco debut en donde hay una intención clara y ya explicada arriba: los tres músicos vomitan un track tras otro asemejándose a un volcán en erupción. Nada de ejecuciones virtuosas, solos elaborados y cortes de rítmo logrados. 100% caña dirían los gallegos.
Así se suceden bombazos acelerados como “War Monger”, el riff esquizoide de “Power Thrashing Death”, la agresividad fulminante de “Spit On Your Grave”, y mi favorito de todo el disco: “Nailed To The Cross” con su riff rasposo y hasta ganchero mientras Portaro se saca la laringe por la boca en el chorus, cerrándose el tema con el sonido de un martillo dando en la cabeza de un clavo.

“Power And Pain” es thrash clásico al 100%. Crudo, violento, sacado y sin pensarlo mucho en el buen sentido. Vale la pena escuchar discos así para ubicarse en el sonido distintivo del thrash más radical.

Calificación: 8/10

EXHORDER "Slaughter In The Vatican" (1990, Thrash Metal)


Sería un despropósito no hacer la review de esta obra de arte que arrojó (silenciosamente) el thrash a inicios de los noventa. El nombre Exhorder fue más conocido por las “controversias” que por la música de la banda. Los fans más viejos y memoriosos recordarán el constante vínculo con Pantera y viceversa: Que si estos le habían copiado el sonido a Exhorder, o si Phil Anselmo los veía en Louisiana antes de que se editara “Cowboys From Hell”. Todo este culebrón tapó lo más importante que Exhorder ofrecía: su música. Mientras Anselmo y Cía eran editados por ATCO catapultándose al éxito inmediato de la mano de “Cowboys From Hell” (Con muchísima guita invertida en promoción), Exhorder firmaba con Roadrunner Records que en aquel momento era un sello chico/independiente con recursos financieros muy limitados, recibiendo muchísima menos repercusión entre los fans.

“Slaughter In The Vatican” es el disco ideal para un fan del thrash metal bien agresivo y rudo, o para cualquiera que desee romperse el cráneo musicalmente. Los riffs agresivos más los machaques se suceden sin parar, la batería va muy rápido con el doble bombo taladrando a más no poder. A esto se le agrega un cantante furioso pero con buen sentido de melodía (Kyle Thomas). El disco casi llega a la frontera existente entre el thrash y el death metal, no sólo por la densidad de los temas sino por el sonido final logrado en los ocho tracks. Y por si fuera poco, fue producido por un procer de la consola: Scott Burns (Death, Obituary, Deicide, Malevolent Creation y muchísimas más), lo cual resalta aún más el efecto asesino de cada instrumento.

Los dos primeros temas son apenas un leve calentamiento de motores.... Vinnie LaBella y Jay Ceravolo disparan un riff tras otro, frenan y vuelven al ataque. Si bien van bastante rápido, hay secciones de medio tiempo tal como los primeros minutos de “Death In Vain” en donde ya preponderan los ingredientes ya mencionados anteriormente. “Homicide” es una bomba atómica llena de cortes, violazos y momentos de alta furia. Los dos temas siguientes son inolvidables: “Desecrator” hace alarde de su título durante sus seis minutos con un final aceleradísimo de la mano de Kyle Thomas vocalizando a 10.000 km/h siguiendo al resto de la banda. “Exhorder” es pura destrucción sonora, ideal para volar del globo a toda una manzana mientras suena. Hay una sección que es memorable y de las mejores en todo el thrash (a mi gusto): de 04:28 a 05:12 la banda te hace explotar la cabeza y ver tus sesos esparcidos por las paredes.

Siguen las descargas letales de la mano del letal “The Tragic Period”, con su final de 06:49 a 07:08 que dá la sensación de poner los dedos en el enchufe. Le sigue “Legions Of Death” invitando a un headbanging adictivo e irresistible, en donde la banda baja las revoluciones para preponder el (demoledor) doble bombo por sobre el machaque de batería. “Anal Lust” es muy breve en duración pero increíblemente brutal, y el tema título cierra el CD lleno de todo lo que hace de “Slaughter In The Vatican” un peso pesado: ferocidad mezclada de cambios de rítmo, riffs demoledores por acá y allá, muchísima densidad, bases taladrantes y Thomas tirando la casa por la ventana con sus vocalizaciones, todo en sus casi siete minutos y medio de duración.

Para los fans más jovenes, “Slaughter In The Vatican” les sonará a “Pantera cruzado con death metal”. Rótulos aparte, estamos ante un disco inolvidable por el balance entre agresión, velocidad y riffs que se suceden uno tras otro. ¿No hablé de la tapa?. Es el título del álbum representado magistralmente. Disco ideal para escuchar mientras un huracán te pasa por encima de la cabeza.

PD: Este álbum fue relanzado en el 2003 por Roadrunner dentro las ediciones llamadas “Two From The Vault” (CDs dobles de bandas del sello). Además de “Slaughter In The Vatican” se incluyó a su predecesor “The Law” constituyendo una MUY buena oportunidad para tener toda la discografía de la banda en un solo CD doble. Excelente reedición, pero con un gran faltante: ¡las letras!.

Calificación: 9/10

ANNIHILATOR “Never, Neverland” (1990, Thrash Metal)


Si bien ya había escuchado su álbum debut “Alice In Hell” gracias a la gente de Excalibur que me lo grabó a cassette (Luego lo compraría en compact), el primer CD que me compro de la banda es este, y le tengo cariño nomás. Lo recuerdo como si fuera hoy, estaba revolviendo bateas en la desaparecida disquería Rainbow (En la entrada de Gal. Paseo Lavalle) y me encontré con el CD cara a cara. Al toque me lo compré y salí disparado para casa.

“Alice In Hell” había sido un gran debut que nos alertó a todos sobre la banda. Estos tipos eran muy buenos en serio, a agarrarse los pantalones. Algunos bobos de la prensa los proclamaban como “La respuesta canadiense a Metallica”, cuando el estilo de thrash de ambas bandas era diferente. “Never, Neverland” continúa exitosamente en la misma línea de su antecesor redoblando la apuesta y ajustando las clavijas por todos lados, dando por resultado un disco excelente.

Se va el cantante anterior Randy Rampage (Que era lo más flojo del disco) y entra el ex Omen Coburn Pharr. Por ende la música gana en melodía sin perder la agresividad y fineza característica de la banda. Un buen ejemplo es el tema que abre el CD: “The Fun Palace” está lleno de riffs y punteos bien thrashers, pero llenos de técnica y sentido de la melodía.

El tema que le sigue (“Road To Ruin”) es bien thrasher y trabado lleno de cortes, violas machacantes, batería rapidita (sin ir a la velocidad de la luz) con Coburn Pharr demostrando que faltaba un vocalista más acorde para mejorar lo que la banda estaba haciendo.

Obviamente, Jeff Waters es quién manda en todo aspecto. Annihilator es “su bebé”, por ende no extraña que las composiciones tengan como eje central sus proezas con las seis cuerdas. La voz y los demás instrumentos acompañan sus ejecuciones.

¿Alguna duda de ello?. Escuchar “Sixes And Sevens”, de lo mejor de la placa. Lo que hace Waters acá es descomunal, con las acústicas, los riffs... y los arreglos!!!!. La sección que va de 00:34 a 01:18 tiene un riff desnucador y me sigue haciendo caer de culo, es perfecta.

Para “Stonewall” se filmó un clip promocional con la banda tocando en una playa, el tema zafa y es correcto (“más simpático” sería el término), pero carece de los malabares y giros que se escuchan en otros y que hacen de Annihilator el monstruo que es... como el increíble “Never, Neverland” que es el “Alison Hell” de este disco un tanto más rápido y por momentos machacoso.

El CD se va a la mierda en el buen sentido con los cinco tracks restantes. “Imperiled Eyes” te vuela la cabeza con una introducción al tema que es una genialidad de riffs mechados con acústicas, no puedo evitar escuchar de 00:00 a 00:54 y caerme de culo rebotando cinco veces para luego darme contra el techo. Jeff Waters... procer y genio, barrilete cosmico... ¿De donde viniste?. El resto del track es puro vertigo, más velocidad, y realmente los tipos te hacen clavar las uñas al techo de tanta energía, electricidad y vértigo. Y se dan el lujo de frenar esto con pasajes acústicos.

¿Quién sigue?. Palo y a la bolsa con “Kraf Dinner”, Annihilator ya se puso al rojo vivo y nadie los puede parar, están totalmente al mango. Waters contagió a los demás. Siguen largando una bomba más perfecta que otra: la seguidilla de temas “Phantasmagoria”, “Reduced To Ash” y “I Am In Command” (Otro de los temas más logrados, de 00:00 a 00:46 Waters y su guitarra me vuelven a poner los pelos de la nuca duros) tienen todo lo que hace de “Never, Neverland” un disco esencial para cualquier fan del thrash: furia al lado de virtuosismo, melodía al lado de riffs complejos, bases trabadas, breaks, velocidad en su justa medida, y repetirlo no está de más: un virtuoso en la viola llamado Jeff Waters, secundado por músicos muy competentes.

Lastima que siempre termina echando a todos. ¿Hay alguna duda que manda él?. Para mí, este segundo disco supera al primero ahí nomás, lo cual es MUCHO decir....

Calificación: 9.5/10

NASTY SAVAGE “ Penetration Point” (1989, Thrash Metal)

La primera vez que escuché a estos tipos fue en 1990 en la ex disquería Excalibur. Ellos luego se encargaron de grabarme el CD a casette, ya que todavía no tenía equipo minicomponente. Ni hablar del valor de esos CDs, aproximadamente 300 pesos de ahora o más. Aún usaba un grabador con casette y así escuchaba la música. Me manejaban en base a casettes nacionales comprados o grabados de vinilo de Excalibur o algún amigo que tuviera un disco.

Recuerdo que “Penetration Point” fue uno de los primeros CDs que Excalibur trajo. En Argentina ya se traían menos vinilos dado que el CD se abría camino rápidamente como nuevo soporte de música y formato de la misma en los entrantes noventa. Y las diferencias de calidad en grabación a cassete eran impresionantes (Más potencia y nitidez, pero un sonido menos “orgánico” que el vinilo y sin la molesta fritura de fondo en ciertos casos). Ni hablar a nivel sonido, aunque haya controversias con los fans del vinilo.

Años después, siendo ya coleccionista de CD’s me fue imposible comprarlo dado a que estaba descatalogado y lo había editado un sello muy chico. No existía Internet ni Ebay: tenías que decirle al disquero especializado que usara sus conexiones para que hallara uno. En algunos casos tenías éxito pero en la mayoría no. Busqué, pateé, recorrí todas las disquerías especializadas de Capital y me rendí.

Pero en 1998 (Año en donde ya había algo más de Internet, aunque no llegaba a ser el 5% de lo que es ahora) lo pedí por correo común a un sello en USA que anunció su reedición en su página web, el sello Rotten Records (Propiedad de algunos de los músicos de D.R.I.). Ni mail orders había.

Ellos te ponían su dirección con código postal y tenías que mandarles el dinero bien camuflado en una carta certificada (Esto por ser norteamericano, a los europeos les pasaba lo mismo). Esta metodología se usó mucho en esas épocas, yo fue la única vez que tuve problemas.

He hecho tapetrading con Chilenos, Brasileños y Norteamericanos, nunca el correo argentino me afanó. Quiero pensar fue que sello quién me cagó, pese a que el dueño del sello por mail me contestó que recibió mi dinero y el CD fue mandado. Al final pude comprarlo en Jackflash allá por 1999, cuando su dueño encargó uno.

Hasta aquí la historia personal tras el tesoro encontrado, ahora la música. Nasty Savage fue una banda de thrash metal oriunda de Florida, de culto absoluto. Si ven fotos viejas de los miembros de Death, Sepultura, Sadus y otras bandas extremas de los 80s verán que muchos llevaban remeras con el logo de estos tipos.

Habían sacado un disco muy bueno (“Indulgence”), pero para esta ocasión fueron a los Morrisound Studios y bajo la producción de Tom Morris grabaron este descomunal CD, que es una picana en el oído interno.

¿Por qué “descomunal”?. Los tipos se soltaron y evolucionaron en todos los aspectos posibles concretando todo lo que insinuaban, mejorando 100% su sonido. Musicalmente las composiciones están llenas de tecnicismos, quiebres, guitarras zumbadoras, y batería demoledora.

Todo pero absolutamente todo suena más nitido y más agresivo que nunca.

“Penetration Point” es una catarata de riffs sumamente retorcidos y disonantes que terminan teniendo sentido musical absoluto aunque no parezca así. Como se imaginarán no es en absoluto es un disco que entre a primera oída: al menos requiere de 3 audiciones para familiarizarse con las estructuras básicas de los temas.

“Welcome Wagon” abre la placa y es una bomba nuclear, en la letra hay una parte recuerdan una gira hecha por Brasil (Sao Paulo y Rio de Janeiro fueron las ciudades afortunadas). Y el bridge del tema es rayando a la paranoia musical, se alternan cortes con aceleres, duelos de las violas, todo un festín.

La estrella del disco es el baterista Curtis Beeson, incansable golpe tras golpe al snare (Lo desintegra sin taladrar), seguido por lo hecho en las violas de Ben Meyer y David Austin, que tiran todo tipo de riffs taladrantes y esquizoides, a veces hacen gemelas aún más paranoicas, ni hablar de sus solos: van derecho al centro del SNC.

El vocalista Nasty Ronnie alterna una voz thrasher con ciertos falsetes en algunos coros. “Irrational” y “Ritual Submission” siguen la vorágine de thrash técnico pero muy agresivo. Están llenos de abruptos cortes de tiempo, breaks, lo cual le dá más calidad al disco. Fans de lo accesible y facilmente audible: huyan despavoridos.

Los mejores momentos (Diría memorables) están de mitad de placa para adelante. El tema título es excelente, lleno de contramarchas y polenta, sus riffs recuerdan en algo a lo que Atheist grabaría ese año con “Piece Of Time” (Coincidentemente las dos bandas son de la misma zona y cotemporáneas).

Las tres estocadas de “Penetration Point” son el hiperintrincado “Puzzled” (En donde hay una descomunal cátedra de machaque de batería a cargo de Curtis Beeson de 03:05 a 03:20), el impresionante instrumental “Horizertical” (Que es meter los dedos en el enchufe) con sus riffs sumamente enmarañados y pegajosos como sanguijuelas lastimosas, y el tiro de gracia final con “Family Circus” cuya intro es muy cómica y su letra es una fina ironía a la vida familiar (A continuación una muestra)

El perro se escapó nuevamente...
Y aún está OK...
El gató saltó a la mesa...
Y empezó a comerse tu cena...
Pequeñas hermanas embarazadas...
El hermano las metió en cana...
Mamá le grita y gime a sus chicos...
Y papá le grita y gime a ella...
Una vacación es esta...
Un día de culpa y gracia...
La abuela te sigue contando...
Como estuvo en su dia...

Circo familiar...
Discutiendo todos los días...
Circo familiar...
No es otra onda emocional...
Circo familiar...
Sigue andando en círculos...
Circo familiar...
Aún cuando seas viejo y gris...

Este disco no hubiera sonado así sin la magistral producción de Tom Morris. Al día de hoy sigue sonando fresca, nítida y agresiva.

Desafortunadamente luego de este disco la suerte no los acompañó. El bajista Richard Bateman fallecería en un accidente automovilístico (Seguimos con las coincidencias con Atheist... al bajista Roger Patterson le ocurriría lo mismo en 1991), y la banda se separaría sin pena ni gloria. Tengo entendido que se reformaron, pero lo que escuché de ellos no llega a la calidad que lograron en este imprescindible disco de thrash.

Disco ideal para mantener activos los nervios...

Calificación: 10/10

ATHEIST "Piece Of Time" (1989, Death Metal)


Este fue uno de mi CD más buscado en toda la historia como fan de la música, y precisamente con una “historia” atrás.

En febrero de 1995 viajé a Salvador (Brasil), me hago amigo de un barman que era fan del death metal. Nos intercambiabamos cassettes que el tenía ahí y yo en mi valija. Uno de esos cassettes que recibí fue “Piece Of Time”.

Yo ya había escuchado en Buenos Aires el segundo disco de Atheist (“Unquestionable Presence”), pero “Piece Of Time” me volvió loco. Mucho más intrincado y menos elaborado, más feroz que técnico.

El CD ya estaba descatalogado en los noventa y no se conseguía ni encargado dado a que lo sacó un sello muy chico (Active Records), pero lo encontré allí solo esperándome en una batea de la extinta disquería “Trilogy” (En Primera Junta). Me volví loco de remate y hasta el dueño se sorprendió de que lo adquiriera (La disquería se especializaba en Power Metal y Heavy Tradicional por lo cual fue muy sorpresivo).

El año pasado Relapse Records tuvo una idea que hizo justicia para muchos: lanzó los tres discos que Atheist editó en su carrera y terminé comprandolos todos. Algunos no los llegué a tener en su momento (Caso de “Unquestionable Presence”).

Atheist - Junto a Cynic y Nocturnus - creó un death metal con un enfoque nuevo, basado en arreglos inusitados, complejos, uso de técnica en la ejecución y 10.000 variaciones en cada tema.

Influencias de jazz en los tempos y mucha marihuana en el buen sentido (Kelly Shaefer en el booklet remasterizado admite que ensayaban completamente fumados en la sala de ensayos, lo cual les daba más vuelo musical, quién haya escuchado música fumando un porro lo comprenderá más que el que no lo ha hecho y no estoy haciendo ninguna promoción).

El CD se abre con el tema título poseedor de un riff aniquilador de bajo, múltiples cortes, variaciones de ritmo y un segundo riff delirante de viola (De 01:01 a 01:19). Quienes no estén adaptados vayan consiguiendo Dramamine. El bajo de Roger Patterson desemboca en las violas de Kelly Shaefer (Quién tambien se encarga de las vocalizaciones) y Rand Burkey, que de afiladas que están cortan todo lo qué esté a su alcance. El tempo se vuelve loco de 01:37 a 01:54 al compás de violas hiperintrincadas.

“Unholy War” tiene tanta velocidad como destreza en las ejecuciones, por momentos amagan con un riff jazzero lo cortan y mandan uno thrasher para mutarlo en death metal (De 0:38 a 01:26 es un buen ejemplo). La voz de Shaefer es algo similar a la de Mille Petrozza (Kreator) aunque un tanto más limpia. Básicamente el track es velocidad, corte, velocidad, bajo al frente. Queda claro que Patterson es la columna vertebral de la propuesta de Atheist, una máquina de tirar un riff atrás de otro con su instumento.

“Room With A View” lo reconfirma, y a partir de 03:10 también demuestran que hacen death metal más “palero” si desean, frenándolo y acelerándolo hasta el fin del track. El riff que abre “On They Slay” es una bomba, luego vienen proezas de Flynn tras los parches (Y que doble bombo y machaques de violas. Ya a esta altura el oyente en búsqueda de frenesí y virulencia clama por más, la placa no da respiro alguno...

Oyentes acostumbrados a propuestas accesibles, están advertidos. Esta banda no es para todos ya que componen cosas muy intrincadas, cada tema amaga para un lado y concreta otra cosa y a los 5 segundos está en otro lado haciendo de las suyas. La labor del baterista Steve Flynn es monstruosa, apuntalando todas las bases que Patterson desarrolla. Roger comanda, Steve apuntala.

Otro violazo endemoniado nace con “Beyond”, descomunal desde su comienzo hasta el caos que nace en 0:47. En 01:55 la banda literalmente de cátedra de jazz metal por sus riffs y bases entrelazadas. “I Deny” tiene lo mismo de a 0:31 a 0:56, con Shaefer haciendo coros alternándose en ambos canales, más violazos precisos y rítmos vertiginosos. También se incluyen pasajes más calmos (De 02:14 a 02:53) en donde el bajo y las violas se relajan un poco para volver a todo machaque en 02:54.

“Why Bother?” es lisa y llanamente una aplanadora que te pasa por arriba, lo más pesado de “Piece Of Time” por lejos. Steve Flynn vuelve a hacer sonar el double bass de su batería como una bomba nuclear durante casi toda la interpretación, y un final a toda furia a partir de 02:11 a 02:51 en donde dan cátedra de cómo interpretar metal técnico.

“Life” tiene un riff que te hace dar vueltas como un trompo (el de 0:33 a 0:52 y se repite una vez más), el track alterna velocidad, freno, solos chillones, violas intimidantes, bajo bien al mando (Por 02:12).

Y para “No Truth” me reservo hablar del tema, solo dire que la intro y el riff de inicio son perfectos, todo es más excelencia y les dejo su letra...

Yo rijo mi propios preceptos...
No necesito ningún ministro...
Veo que nuestra música te asusta...
No puedes ver eso...
No hay verdad en la religión moderna...
Un Dios al cual no alabamos...
No hay certeza de cielo e infierno...
O de las mentiras que hay en el medio...
No hay verdad del hombre hecho biblia...
Por eso quienes son ustedes para hablar?...
No hay verdad, nosotros somos nuestros propios dioses...
Y esa es la única manera...
Por qué no podés ver que vivís una mentira?...
Seguí tu corriente hasta que mueras...
Somos ATEOS como puedes ver...
Controlamos nuestra propia divinidad...
No hay verdad...

Calificación: 9/10




BYWAR "Heretic Signs" (2003, Thrash Metal)

Cuarteto de thrash metal de Sao Paulo que descubro gracias a Internet. Me compré el CD gracias a Marquee Records, un sello carioca que edita y apoya al viejo thrash brasileño e internacional (Reeditaron CDs de Sacrifice, Iron Angel y Gammacide... pavada no?).

ByWar toca un thrash eficiente, preciso, bien ejecutado y correctamente producido, dentro de lo que se denomina “Old School Thrash Metal”. La influencia más directa viene de los alemanes Destruction, aunque bandas como Kreator y Possessed se notan mucho en la propuesta que ofrecen estos paulistas.

El mejor tema de todo el CD es el tema título (Se incluye un video de bonus del mismo), lleno de violas rasposas, agresividad, y la voz de Adriano Perfeito muy en la vena de Schmier (Destruction).

El resto del disco es un tributo a lo mejor de las bandas ya mencionadas, al menos estos tipos no esconden sus influencias ni pretenden sonar modernos. Es thrash metal añejo sin más excusas: todo riff tocado es bien ochentoso y seco, los machaques bien añejos y sin efectos en la batería (Como en “The Twin Of Icon”).

Todos los temas son 100% thrash y nostalgia, parejos y harán las delicias de los que crecieron escuchando ese estilo y bandas (me incluyo).

No hay mucho más para agregar, las letras son obviamente en inglés y la banda apunta más al mercado extranjero que al local, característica histórica de casi toda las agrupaciones thrashers Brasileñas. Los resultados están a la vista, muchas de ellas consiguen contrato con sellos europeos y se conocen a nivel under mundial.

ByWar con “Heretic Signs” va en ese camino, que ya recorrieron Sepultura, Sarcófago, Krisiun, y un montón de otras bandas no tan conocidas. Habrá que ver como suena el siguiente disco del 2005, ya me estoy poniendo en campaña para adquirirlo.

Fans del thrash retro, con ByWar la van a pasar bárbaro.

Calificación: 8/10

DARK ANGEL "Darkness Descends" (1986, Thrash Metal)


Esta fue una de las primeras bandas de thrash que escuché estando en la vieja disquería Excalibur allá por el año 1988: debo decir que en ese momento me parecieron INESCUCHABLES.

Años después ya bien curtido con el thrash extremo les dí en 1991 una segunda oportunidad copiandome a casette el CD. Cuando en 1999 Century Media relanzó buena parte del catálogo de Combat en CD lo compré en JackFlash.

Dark Angel fue una banda oriunda de Los Angeles que surgió a mediados de los ochenta. Con un correcto debut “We Have Arrived” pegarían el batacazo entre los thrashers más podridos con este disco.

¿La clave?. Aceleraron frenéticamente los tempos y la extensión de cada tema logrando machaques fulminantes, solos frenéticos, climas caóticos y voces muy desgarradas. El tema título tiene una intro con mucho doble bombo (De 0:00 a 01:35) la cual desemboca en una turbulencia de riffs secos a mid tempo. Segundos después... ¡Se desata la velocidad pura y el caos total!.

¡Thrash bien “podrido”! (Termino que se usaba en los 80’s para describir al thrash de Possessed, Kreator, Destruction, etc...).

Los violeros Jim Durkin y Eric Meyer no solo masacran con los riffs crudos, tiran un solo más hiriente que otro. Gene Hoglan dificilmente baje el pie del acelerador (y del doble bombo) en casi todo el disco. “The Burning Of Sodom” sacude por su ferocidad. La batería nuevamente taladra a 2000 km/h y Don Doty vocifera a la par.

Las violas con crudísimas, apocalípticas y desenfrenadas. Hay un mid tempo breve con machaque pero los tipos vuelven rápidamente al descontrol. En "Hunger Of The Undead” nos encontramos con otro track largo y dificil de digerir.

Ya los oídos empiezan a sangrar en serio.... El cuarto tema es un viejo conocido: la regrabación de un tema del primer LP “Merciless Death” que es un poco más desacelerado que sus tres antecesores...

¿Más tracks extensos, abrasivos y destroza tímpanos?. “Death Is Certain (Life Is Not)” arranca con una intro de bata de Hoglan y vuelven a su rítmo devastador con riffs bien hirientes logrando un tema sumamente al mango y taladrante, en luego de un duelo de solos entre Meyer/Durkin ambos se mandan una breve sección de gemelas devastadoras (La sección que va de 03:03 a 03:12).

En “Dark Prophecies” bajan bastante las revoluciones pero no la agresividad. El tema (para variar) pasa los ocho minutos y taladra con riffs más hirientes que preponderan sobre el machaque de Hoglan. De 05:14 a 06:50 queda muy claro que las violas agreden sin parar.

Se cierra el disco con el potentísimo “Perish In Flames” el cual tiene una intro muy cruda (De 0:00 a 0:35), el resto es palo y al bolsa rematado con el final aniquilador a toda potencia (De 04 25: a 04:51).

“Darkness Descends” es un álbum LLENO de riffs oscuros, palazos despiadados de batería y climas muy crudos/violentos. No busquen variedad músical con estos tipos. La lograrían dos álbumes después, en “Time Does Not Heal” (Ya hay un review de este disco más abajo).

¿Quieren hacer putear a sus vecinos?. Este disco es para ustedes.

Calificación: 8/10

POSSESSED "Seven Churches" (1985, Thrash Metal)


Todo un clásico del género metálico extremo y lo descubrí...¡Demasiado tarde!. Casi 15 años después... demasiado para un fan como to. Century Media relanzó los albumes de esta legendaria banda en formato CD y remasterizados allá por 1999: los adquirí de inmediato. ¡Que CAÑO que es este disco!. Possessed fue una banda que salió durante los ochenta de la escena extrema de San Francisco. Telonaban a bandas como Exodus y Slayer. En 1985 graban su álbum debut de la mano de Randy Burns, los músicos tenían 16 años promedio de edad.

“Seven Churches” es por sobre todo, DEMOLEDOR. No existía el death metal y estos pibes lo estaban tocando antes de que surgiera el género a fines de los ochenta. Básicamente llevaron su thrash metal sucio y rápido a niveles de extremidad inusitados. Letras satánicas, tapa negra con el logo bien extremo. Y la voz del bajista Jeff Becerra era... terrible!. Como si fuera un monstruo rugiendo a punto de devorarse a una presa. Sentó escuela en posteriores vocalistas del death metal, tal como lo admitió el guitarrista/vocalista Chuck Schuldiner (R.I.P. maestro) de –justamente- la banda Death, y John Tardy (Obituary).

El disco se inicia con una intro de teclados muy macabra... la melodía es del film “The Exorcist” y así se llama el tema que abre la placa a todo descontrol, suciedad y velocidad. Palo, gritos desaforados, riffs oscuros, punteos, machaques, furia, aceleración, todo junto hace que el oyente quede estampado contra la pared, y se remata con un bridge DE PUTA MADRE de 01:20 a 02:32, una sección totalmente EXTERMINADORA, la considero una de las más bestiales de toda la historia del metal extremo.

Sigue la masacre en “Pentagram”, que posee una intro con una voz diabólica fono invertida, uno se sigue dando la cabeza contra la pared mientras las violas destruyen, frenan y tiran punteos nucleares. El bridge que va de 01:15 a 01:51 es otro caos total memorable, con las violas de Larry Lalonde/Mike Torrao devastando todo y la batería de Mike Sus taladrando los tímpanos).

En “Burning In Hell” todo sigue igual de brutal y rápido. Hay breaks que te despedazan literalmente, Mike Sus le da todo el tiempo a la bata. ¡¡¡¡Lo que debió haber sido escuchar este disco en 1985!!!!! . Si en 1999 me pareció más brutal que lo que lanzaban algunas bandas de death metal.... Y estos tipos no eran para nada “técnicos”: ahí estaba el encanto de Possessed (Salvo Larry Lalonde que ya amagaba para más, años después terminaría en Blind Illusion y Primus. Y bueno, ¡Fue alumno de Joe Satriani el hombre!).

¿Más satanismo y palo?. “Evil Warriors” se encarga de mantener la cruz bien invertida.

Pero llega uno de los momentos más bombásticos y descomunales de toda la historia de la música extrema: “Seven Churches” no da UN SEGUNDO de respiro, desde su punteo introductorio sencillo, hasta los palazos de Mike Sus, Jeff Becerra sacando el estómago por la boca mientras las paredes se caen a pedazos, y repito... esto fue grabado en 1985!!!!.

Los cinco primeros temas son inolvidables (Calculo que fui claro), luego el disco decae un poco en intensidad y morteros, se suceden “Satan’s Curse”, “Holy Hell”, “Twisted Minds” y “Fallen Angel”, todos ellos muy agresivos e irritantes pero sin el factor nuclear de los anteriores. Pero llega el último tema, que justamente con su título sirvió para denominar el género que años después estos chicos crearon. Me refiero a “Death Metal” en donde llegan a otro punto altísimo de agresividad y primitivismo instrumental.

Si el “Lado B” de este disco hubiera sido tan mortal como el “Lado A”, le hubiera puesto la calificación máxima. Pero la idea de Possessed no era la perfección o refinación musical (Especialmente el baterista Mike Sus era un ejecutante bastante limitado, le pegaba sin asco a los parches y nada más). Su otro objetivo fue logrado: el sacar uno de los discos más “podridos” de toda la historia.

Años después sacarían “Beyond The Gates” y un EP llamado “The Eyes Of Horror”. Al separarse se transformaron en banda de culto. Con discos como “Seven Churches” no hace falta preguntarse mucho el porqué.

Calificación: 8/10

MORBID ANGEL "Heretic" (2003, Death Metal)

Morbid Angel con este CD lo logra nuevamente, y van.

“Heretic” es un trabajo lleno de furia, disonancia, pasajes oscuros, voces guturales y experimentación.

Para esta placa hay un concepto constante en las letras, muchas tratan de la desmitificación de la idea de los conceptos absolutos, del poder de la mente y la representación de la vida como un juego en el cual los paradigmas son aceptados por la gente y crean su propia realidad.

En resumidas cuentas: las letras son más complejas y profundas que nunca.

El disco abre con el desnucador “Cleansed In Pestilence (Blood Of Elohim)”, a puro blast beat/doble bombo y con riffs furibundos de Trey Azagtoth, mi tema preferido de todo el CD. Queda claro que Morbid Angel hace lo de siempre pero con una producción más nítida y sin sacrificar oscuridad. Y quienes comandan todo como siempre en el aspecto instrumental son su muy calificado violero (Trey Azagthoth, una usina de solos y riffs brutales) y Pete Sandoval (Un pulpo en la batería). Entre los dos se alternan las composiciones de los temas.

Siguen una serie de temas que mantienen la brutalidad y las buenas ejecuciones. Se percibe el mínimo detalle de cada instrumento, diferenciados en cada canal por momentos (Escuchenlo con auriculares, es una masa). Asimismo, la producción de Juan “Crunchy” Gonzalez y la propia banda es IMPECABLE.

Otro punto alto de la placa es “Stricken Arise” en donde Azagthoth asume la voz principal y Pete Sandoval demuestra porque es uno de los bateristas más dotados del metal extremo. Lo que hace en este tema es increíble. Le preceden dos temas instrumentales que recrean ese regusto Lovecraftiano que tanto le gusta a la banda (“Place Of Many Deaths” y “Abyssos”).

Para “God Of Our Divinity” aparece un conocido en las guitarras como invitado: Karl Sanders, de Nile (Banda que me parece muy sobredimensionada y requetecontrainfluida por Morbid Angel… no me vengan que estos tipos hacen algo “original” por poner letras que tratan de Egipto).

El disco se cierra a pura experimentación instrumental: “Memories Of The Past” con su tinte épico y oscuro, la destreza de Sandoval en “Drum Check” (Uno se cae de culo al escuchar lo que hace este tipo de físico semi esmirriado), y el cuelgue de Trey con su viola en “Born Again”.

No mencioné a Steve Tucker. El tipo es un correcto reemplazante de David Vincent y siempre cumple (Y cumplió desde que reemplazó al vocalista/bajista histórico). En “Heretic” no es la excepción, y su contribución a la banda se extiende a haber escrito TODAS las letras de la placa.

Considero a “Heretic” como el mejor CD de estos tipos junto a Steve Tucker... aunque Morbid Angel no tiene un solo trabajo flojo en su dilatada trayectoria en el metal más acelerado y extremo. Veremos que graban junto a David Vincent, ahora que volvió a la banda. Aunque estos tipos se resignan a defraudar o a bajar la calidad.

Calificación: 8/10

MORBID ANGEL "Covenant" (1993, Death Metal)

Con este CD tengo una historia rara... fue efectivamente el primero que me compré de la banda (Allá por la Disquería Thor en la Galería Bond Street, 1994), pero ya había escuchado en cassettes grabados los dos primeros discos oficiales de lostipos.

El anterior a este (“Blessed Are The Sick”, que ya comenté acá) me había sorprendido por lo técnico, brutal y ciertos pasajes instrumentales muy interesantes y logrados... me esperaba algo por el estilo para “Covenant”. Error total.

“Covenant” al principio no me gustó por lo que yo esperaba que sonara, pero con varias oídas posteriores cambié de opinión: es una maza. Pesadísimo y oscuro como pocos. 100% crudo y vomitado.

Luego de tres discos con los ingleses de Earache Records (Contando el relanzamiento de un álbum no editado nunca), Morbid Angel firmaba contrato con Giant Records, un sello norteamericano grande en los noventa. Entre otras ventajas accedieron a filmar mejores videos promocionales, algunos de los cuales se llegaron a difundir en el “Headbangers Ball” de MTV (“God Of Emptiness” y “Rapture”, ambos MUY logrados a nivel visual). Al final lanzarían este CD y uno más (“Domination”).

“Covenant” es un disco de death metal crudo, sin compromisos y al mango. Una ráfaga de riffs frenéticos, bien “gordos” y blast beats vomitados uno tras otro. El tema que dá inicio al CD es “Rapture”, tiene un riff infernal que te estampa contra la pared, a eso se le suma Pete Sandoval que le dá sin asco al doble bombo. Trey Azagthoth asesina con sus solos esquizoides a mitad de tema. David Vincent ruge cada vez más grave en relación a los discos anteriores. “Pain Divine” es otro caos sónico, con mucha velocidad y descontrol..

En “World Of Shit (The Promised Land)” bajan las revoluciones un tanto creando una muy buena atmósfera con las violas (Grabadas totalmente por Trey, el guitarrista rítmico Richard Brunelle los dejó y grabaron como trío), aunque igual se cuelan los palazos y aceleres de Sandoval de a ratos.

“The Lions Den” va a medio tiempo, los riffs son oscurisimos, heavys y memorables. La batería suena bien pesada, cascada y cruda (Lo del doble bombo es increíble, con un sonido muy genuino y devastador).

Ya a esta altura el oyente que esperaba un “Blessed Are The Sick II” tiró la toalla indeclinablemente.

Nada de tecnicísmos, todo es crudo adrede más oscuridad, brutalidad, todo interpretado “in your face” y bien producido por un tal... Flemming Rasmussen (¿Les suena del viejo Metallica? Y otras bandas como Pretty Maids y Blind Guardian....).


Se incluye un tema muy viejo de la banda para seguir la costumbre, el asesino “Angel Of Disease” (Incluido en el demo luego lanzado "Abominations of Desolation").

Cabe recordar el sinfín de demos que Morbid Angel editó en el under de los 80s, sin contar el primer álbum/demo del 86 nunca editado que sí se lanzó años después (“Abominations Of Desolation”). Muchos de esos temas serían volcados paulatinamente en cada disco que la banda fue lanzando al mercado.

Llegando al final hay un breve instrumental de teclados a cargo de Trey Azagthoth (“Nar Mattaru”) el cual nos lleva al mejor momento del disco: “God Of Emptiness”, de tempo lentísimo, doomesco y riffs disonantes increíbles. Una joya total para cerrar un gran disco, que con los años fue revalorizado por ciertos fans de la banda (Tal es mi caso).

“Covenant” es el disco más destructivo de toda la discografía de Morbid Angel. Nos comimos el amague insinuado en “Blessed Are The Sick” con una bomba atómica de novela.

Calificación: 8/10

MORBID ANGEL "Blessed Are The Sick" (1991, Death Metal)


Durante los primeros años de la década del 90 empezaron a llegar CDs de death metal a la Disquería Excalibur. En Abril de 1992 me grabaron en casette este disco que me inició a la banda. Allá por 1996 lo llegué a comprar en casette importado, el cual se lo regalé a un amigo para luego comprar el CD.

Para aquellos años el sello independiente inglés Earache estaba “a full” promocionando una grilla de bandas de death metal y grindcore... recuerdo a Nocturnus, Bolt Thrower, Carcass, Entombed y Morbid Angel entre otras. Las reviews de discos empezaban a aparecer en las revistas.

Como vuelta de tuerca del thrash más extremo surgió la movida de death metal (muy under) que a mediados de los ochenta tenía como principales referentes a Death y a Morbid Angel con su sinfín de demos.

Estas dos últimas bandas estaban muy influenciadas por Black Sabbath, Venom, Bathory, Slayer y Possessed. De un tema de estos últimos surgió la denominación del género (“Death Metal” es el track que cierra el clásico “Seven Churches”).

“Blessed Are The Sick” es un disco enfermo, rápido y por sobretodo muy bien ejecutado. Posee una muy buena producción y sonido.

Luego de una retorcida intro arranca la placa con el violentísimo “Fall From Grace”, rafagazos de blast beats, riffs retorcidísimos, cortes rítmicos y una voz infernal se alternan con tempos más contenidos. La batería de Pete Sandoval suena potente pero fulminando al oyente. David Vincent ruge como un león, pero quién lleva el timón musical de la banda es Trey Azaghtoth (George Emmanuel en la vida real) con su usina incansable de solos y riffs metamorfósicos.

“Brainstorm” y “Rebel Lands” siguen en esa línea que equilibra la destreza técnica de los músicos con pasajes sumamente macabros y retorcidos. El instrumental “Doomsday Celebration” posee unos teclados muy tenebrosos y secciones de vientos y violines mechadas de campanadas macabras, desembocando todo en el pesadísimo “Day Of Suffering” que se remata con un brillante final instrumental (casi “tanguero”).

El tema título del disco es lento pero pesadísimo, logrando uno de los mejores momentos de toda la placa y termina con una sección de flautas muy lograda (“Leading The Rats”). Las letras son muy Lovecraftianas, otras son muy ocultistas. Mi tema favorito es “Thy Kingdom Come” en donde alternan muchísima velocidad con ejecuciones furiosas frenadas por mid tempos aleatorios e imprevisibles.

Hay breaks memorables y riffs SUMAMENTE rebuscados... como si de un riff de origen se abrieran dos nuevos y se deconstruyera el original.

Le siguen dos viejos temas regrabados. “Unholy Blasphemies” y “Abominations” suenan mucho más nítidos sin dejar de escupir fuego y lava cuando uno les pega la oída. En “The Ancient Ones” precisamente se habla de los “Antiguos” de H. P. Lovecraft. Los dos últimos temas tienen momentos muy logrados, especialmente cuando Azagtoth toca el piano en “In Rememberance”.

Tal vez el disco no sea entradizo a primera oída por la complejidad de riffs y el constante jugueteo entre velocidad y freno rítmico, pero la propuesta de Morbid Angel jamás fue accesible ni lo será.

“Blessed Are The Sick” representa el disco elaboradamente más técnico de toda su carrera. Sus continuadores (Ej: el TREMENDO “Covenant”) fueron mucho más crudos y directos.

Por eso, quién busque un death metal brutal pero bien ejecutado no puede dejar de escuchar este CD.

Calificación: 8/10

HIRAX "The New Age Of Terror" (2004, Thrash Metal)


Primero de todo, banda de culto que me devoré. La descubrí muchos años después de que existieran y grabaran discos (Ni de nombre los tenía).

Todo empezó hace dos años, cuando leí un artículo de ellos en la revista Kerrang!, relacionado al lanzamiento de este CD y su regreso al ruedo luego de tantos años.

Había además una publicidad del disco en la revista en donde se los comparaba con Exodus, Nuclear Assault, D.R.I., lo cual despertó mi interés de inmediato.

Me lo bajé en mp3, y me aniquiló. No aguanté hasta comprar el original (También por Internet). Ni les cuento las fotos de los tipos en el booklet: poses de malo, tachas de todo calibre, todos con camperas de cuero, muchas remeras con el logo de la banda, en fin, bien “old metal”.

La banda en los ochenta había sacado dos discos (“Raging Violence”, y “Hate, Fear and Power”), para luego separarse sin pena ni gloria. Hacían una suerte de thrash con toques de crossover.

“The New Age Of Terror” no sólo es un regreso: es un disco excelente de thrash, ideal para hacer pogo, headbanging, cuernitos y sentir el metal fluir por tus venas.

Pasó totalmente inadvertido. Katon W. De Pena reformó su banda convocando a músicos muy competentes, entre ellos a nuestro conocido baterista (Residente en USA desde el desastre económico del 2001) Jorge Iacobellis, entre otros Ex, Todos Tus Muertos, Velocet, Garcia & Garcia, promotor de shows en los noventas (Trajo a Kreator y a Testament), y dueño (O ex, no sé) del local de baterías Mr. Drums en la Galería Bond Street.

El resto del line up se completa con los violeros Glenn Rogers y Dave Watson más el puertoriqueño Angelo Espino en el bajo.

A los palos empezamos con “Kill Switch” : machaque y energía pura que recuerda al Exodus de “Fabulous Disaster” en los riffs. La voz de Katon es una cruza entre John Connelly (Nuclear Assault) y el difunto Paul Balloff (Exodus).

Todo es thrash, contundencia y sonido macizo. “Hostile Territory” lo confirma y lo marca a fuego, acero y metal.

“The New Age Of Terror” es otro trompazo, parece un volcán asiático en erupción, que contiene una letra muy interesante...

La nueva era del terror ha empezado...
Los blancos son civiles y están siendo apuntados...
Nadie está a salvo, no hay lugar para esconderse...
Llevados a sus rodillas, no pueden matar su orgullo...
Despiadados mercenarios, traen el horror a las tierras...

“Swords Of Steel” es otra oda al metal, desde el titulo hasta el chorus en donde corean “Kill... Fight!!!”. Ya si no estás pogueando en tu habitación y haciendo los cuernitos es porque te gusta Luis Miguel.

“Into The Ruins” va a todo machaque con Katon gritando y los riffs disparados directo al tímpano. Lo de Iacobellis tras los parches es impecable, y la producción lo ayuda.

La intro del mini instrumental “Massacre Of The Innocent” es un afano al riff inicial de “No One Answers” del Dark Angel de “Leave Scars”, y el tema tiene algunas influencias de esa banda. Metal, más metal, y más por si les quedaban dudas.

Vuelven a la velocidad y furia en “Hell On Earth”, los tipos son 100% efectivos y letales en lo suyo. Nada de cositas modernas, thrash, metal, voces gritadas, palazos en la batería, violas thrasheras, coros bien metaleros. Si bien el estilo es “old school thrash” (Creo que fui repetitivo pero claro), tiene excelente producción y suena actualizado, no hay cosas procesadas, efectos, cosas de tecno, etc... ¿Queda claro que es metal?

Los mejores momentos de la placa vienen con los últimos temas: “Suffer” es una ráfaga de ira directa que te dan ganas de trompearte con quien venga.

Hay otro instrumental más, pero con un tinte calmo y buenos solos (“El día de los muertos”), a este le precede el descomunal y devastador temazo “El Diablo Negro” (Con Katon coreando en español de 02:56 a 03:50 y todo el thrash al mango, pero realmente muy al palo, Iacobellis se luce de artillero desde 01:00 a 01:05 dandole paso al tandem de violeros endemoniados Watson/Rogers), empálmandose sin vaselina con mi tema favorito: el monstruoso “Unleash The Dogs Of War”, rebalsante furia, agresión y energía (El riff de 0:56 a 01:14 es una piña en el tabique), quedándote en la memoria el estribillo...

Desaten los perros de guerra... (x3)
Abran las puertas!!!

“The New Age Of Terror” no hubiera sonado así sin los músicos que tocaron en él. Junto a Katon lograron este inolvidable CD, que debe ser escuchado de corrido para ser fulminados

Lamentablemente este line up se disolvió por diferencias personales de los 4 musicos con Katon DePena, y se espera un disco de Hirax para este año ("Assassins Of War").

Si andan en buscando thrash metal que les vuele el coco, es literalmente imposible que le tengan terror a Hirax.

Una masa total, y el mejor disco de thrash que escuché en los últimos cinco años. No puedo decir más que...

METAAAAL!!!! \m/

Calificación: 9/10

EXODUS "Bonded By Blood" (1984, Thrash Metal)

Allá por el año 1989 mientras daba mis últimas materias de bachiller, me encontraba en la galería Bond Street recorriendo locales.

En especial ví un local de heavy metal que se dedicaba a vender muñequeras, camperas de cuero y otros “accesorios útiles para el metalero”, pero en la vidriera ponían numerosos cassettes grabados de vinilo con la tapa fotocopiada.

Y se trataba de bandas que no se editaban en la Argentina, como casi todas las de thrash metal.

Gracias a la revista “Metal” sabía que Exodus era algo contundente e imperdible.

Entré al local y me compré la cinta. “Bonded By Blood” tiene bien ganada su fama como disco clásico del thrash metal.

Allá por 1983, mientras Metallica editaba su demoledor debut “Kill ‘em All” surgían paralelamente Megadeth, Slayer y Exodus. Se estaba gestando la primera camada de Thrash Metal.

Luego de editar unos demos en los cuales Kirk Hammett se hacía cargo de las seis cuerdas (Para posteriormente partir a Metallica), la banda consiguió un contrato de grabación con el sello independiente Torrid Records.

“Bonded By Blood” se gestó (y escupió) en sólo una semana con un presupuesto miserable. Yendo al disco en sí, es un thrash acelerado con alguna referencia de Venom (En especial el álbum “Black Metal”), todo es adolescente y bien desprolijo, con vocalizaciones terribles (Paul Baloff cantaba como si le hubieran apuñalado la garganta, cosa que hizo que a muchos no les gustara el álbum).

La producción... bien arcaica... Pero... ¡Que mierda importaba!. La banda tema tras tema se despachaba con un torrente de energía, oscuridad, agresión.... ¡Y velocidad, aceleración, tempos rápidos y todos los sinónimos que se les canten!

Además, había pasajes melódicos interesantes durante ciertas partes de los temas en las guitarras de Gary Holt y Rick Hunolt.

Este disco iba realmente rápido para su época (Es reiterativo pero fue así), Hoy cualquiera se bate a duelo con la velocidad. El tema “Bonded By Blood” devasta los tímpanos con todos los ingredientes descriptos arriba, con un Tom Hunting en la batería que brilla, manteniendo un tempo velocísimo y haciendo destrezas con los platillos, con los demás haciendo sangrar oídos a diestra y siniestra.

“Exodus” es el tema más oscuro y macabro de los nueve, con muchos quiebres entre los palazos de Tom Hunting. Y el grito final de Baloff saca cualquier tapón de cera que tenga el oyente.

“And Then There Were None” tiene un riff muy interesante con machaques a mid-tempo, y hasta un coro “casi ganchero”. Luego de un bridge mortal – en el cual se alternan riffs y solos asesinos con sonidos de bombas explotando – los ñatos terminan bien a los palazos dando la impresión de que iban a reventar sus instrumentos como si fueran “The Who”.

“A Lesson In Violence” resume en la música el título (“Una lección de violencia”). Pudo haber sido el título original del álbum pero fue desechado.

Mis dos temas preferidos son los que le siguen, dos HIMNOS: “Metal Command” yendo a la velocidad de la luz con Baloff ladrándote en la cara, y “Piranha”, con ese riff tan trabado, oscuro, infundiendo maldad, opresión, agresión y primitivismo.

“No Love” en su intro incluye un breve pasaje de guitarra acústica. El tema es más riffero, pero la banda vuelve a poner el pie en el acelerador, y pasada la mitad del mismo todo se transforma en un holocausto sónico que luego amaina un poco.

Los solos de Gary Holt y Rick Hunolt son muy ruidosos/chillones, con mucho palancazos, nada cercano a lo medianamente bueno, pero no le resta méritos al álbum.

Los dos últimos temas de la placa son dos bombas nucleares: “Deliver Us To Evil” (¡Por Dios! Todos los temas representan muy bien en sus títulos lo que vendrá luego) y “Strike Of The Beast”... hiperveloz de inicio a fin....

Gracias a Exodus, luego vinieron Death Angel, Machine Head, Vio-Lence, y la Bay-Area terminó de posicionarse en el mapa del metal. Los tipos nunca recibieron el crédito que merecían, pero es innegable el impacto que provocó “Bonded By Blood” en el mundo metálico.

Mucha rabia, velocidad, juventud, rebeldía y... ¡Thrash!.

El arte de tapa... Muy original y singular para aquel entonces.

Sin dudas ... toda "Una lección de violencia".

Calificación: 9/10

HEXX "Morbid Reality" (1991, Thrash Metal)

Banda norteamericana poco conocida que fue mutando de un heavy metal tradicional a un thrash muy filoso e interesante. El punto más alto fue el inolvidable y descomunal EP “Quest For Sanity” (Mi favorito de la historia de todo el género y totalmente descatalogado del mercado y DEBO LA REVIEW), al cual le sigue esta hiperagresiva descarga de thrash.

El disco es más rápido y brutal que su EP antecesor (Que era más riffero y machacoso), se perciben algunas influencias muy notables de bandas del estilo, a la cabeza Sadus y Kreator. Por momentos amagan sobrepasar la frontera que delimita el thrash con el death.

Abre a todo vértigo el tema título lleno de cortes y violazos al mejor estilo Sadus. De hecho la voz es un calco desvergonzado. “The Last Step” recuerda bastante al Kreator de “Extreme Aggression”.

El resto de los temas mantiene la intensidad. Thrash virulento y seco, bien ejecutado destacándose la técnica, el tempo lento y elaboración de “Birds Of Prey” (Con alguna influencia de Revenant), la batería y los cortes logrados en “Persecution Experience” y “Fire Mushrooms”, con algún guiño a Nasty Savage en las instrumentaciones.

Si te gustan Kreator y Sadus, con este disco vas a tirar manteca al techo. Vale la pena para sacudir la cabeza y escuchar thrash bien interpretado y sacado.

Calificación: 8/10

GORGOROTH "Destroyer" (1998, Black Metal)



Este disco es la destrucción total hecha CD como su título lo anticipa!!!. Gorgoroth ya había sacado muy buenos discos de black metal como “Antichrist” o “Under The Sign Of Hell”.


Los riffs son más llenos, gordos, pero más fríos y chirriantes que nunca, y se agregan "efectos de sonido" a los tracks para que te terminen de martillar los tímpanos.

Ya el primer tema con el título lo dice todo, y se agrega el debut de Gaahl con sus gruñidos.

Le precede el mejor momento de la placa: “Open The Gates” con sus grandilocuentes melodías en las violas y medio tiempo controlado a puro galope. En una sección que va de 02:42 al final del track Gaahl se manda un grito que dá inicio al descontrol total y riffs totalmente furiosos pero a la vez épicos, acompañados de algún coro.

“The Devil, The Sinner And His Journey” es un tornado que te pasa por arriba, furia, negrura y más guitarras que te liman las neuronas. ¿Quién toca la batería en este tema?. ¿Les suena un tal Kjetil Haraldstad, mejor conocido como "Frost"?. Las voces están a cargo de T-Reaper.

En “Om Kristen Og Jodisk Tru” bajan aún las RPM en pos de más doble bombo y punteos más logrados. Las violas no dejan de sonar como volcanes pero a la vez con ese sonido noruego tan identificable, “frío” como un tempano, misántropo.

Vuelta a la batería frenética, riffs aniquiladores y caos total en “Pa Slagmark Langt Mot Nord”, lo que le pega este tipo es de no creer, suena todo bien lleno y demoledor, con más coros oscuros que crean un clima sumamente infernal.

Si bien Gaahl ya había entrado a la banda Pest chilla en todos los tracks salvo los mencionados.

“Blodoffer” es más monotono pero rompe todo (Esos ruidos infernales que simulan martillazos devastan, más si uno escucha con auriculares el CD).

Gorgoroth tiene como objetivo eso, destruir al oyente con su black metal bien crudo y sin concesiones. Todo en "Destroyer..." es oscuridad, truenos, gritos, riffs tremendos, baterías galopantes y explosiones nucleares.

“The Virginborn” recuerda en algo a sus coterráneos de Darkthrone (Por los acoples premeditados y su primer minuto) o Satyricon, son casi siete minutos de un track mucho más lento que sus antecesores, pero no menos infernal por ello.

Hay un track 8 oculto... Un cover de Darkthrone!. “Slottet I Det Fjerne” de su disco “Transilvanian Hunger”. Grabado bien crudo, como lo hacen Fenriz y cía.

"Destroyer..." se grabó en los Abyss Studios bajo la tutela de Peter Tägtgren (Hipocrisy y demás), Gaahl e Infernus.

Hay letras en noruego, otras en inglés, pero en el booklet brillan por su ausencia. Hay un par de sentencias en noruego (Idioma que desconozco por completo).

Mi disco preferido de estos tipos, y sin dudas, un gran disco dentro del género.

Calificación: 8/10

DEICIDE "The Stench Of Redemption" (2006, Death Metal)


Sin vaselina: Disco del año del 2006!

Juro que no entiendo nada.... Deicide evolucionó un 200%.

Me esperaba un BODRIO de disco luego de la seguidilla de discos mediocres (Los casi desechables "Insineratehymn, "In Torment In Hell" y el algo mejor "Scars Of The Crucifix") y me encuentro con una obra maestra del death metal.


Luego del fiasco visto en vivo en "El Teatro" (Febrero 2006, en Buenos Aires, con gravisimos problemas de sonido y una banda muy desganada físicamente) no daba dos pesos por el nuevo line-up.... pero porque no sospechaba que estaban engendrando material de estos kilates.

La incorporación de Jack Owen (ex-Cannibal Corpse) y Ralph Santolla (ex-Death, ex-Iced Earth) han sido crucial, tirando por la borda lo hecho por los hnos Hofmann especialmente en los ultimos 4 discos.

Owen cumple muy bien, Ralph BRILLA insuflandole nueva vida a la musica de Benton y Cía con riffs y solos excelentes, llenos de electricidad y (repito) melodía.


Es SORPRENDENTE la cantidad de arreglos MELODICOS que se aprecian en "The Stench of redemption", hasta resulta agradable de escuchar sin ser algo más accesible. Deicide con este disco marca un PUNTO DE QUIEBRE en su discografía (Era hora....).

Hay que aclarar que no por ser bastante melódicos y variados, NO han dejado de sonar demoledores. Steve Asheim sigue metiendo blast beats pero alternados con tempos controlados; de hecho creo que esta en su mejor performance de toda su carrera.

Melódico, intenso, muy variado (Para lo que Deicide proponía en el pasado) y por sobretodo, EXCELENTE.

Temas? No hay un puto tema FLOJO. El que más me ha sorprendido fue el que cierra la placa "The lord's sedition". Un corte bastante atípico para estos ñatos porque incluye una intro muy lenta, con un solo de guitarra IMPRESIONANTE que luego desemboca en un descontrol inusitado.

Deicide se ha reinventado. Creer o reventar!.

Calificación: 9/10

CARCASS "Heartwork" (1994, Death Metal)


Este CD lo compré en el momento de su edición, lo ví en un local de la Galería Bond Street. En esa época apenas se editaba algo en USA estaba en Argentina a la par (En todas las disquerías especializadas que traían muchos ejemplares de un mismo álbum).

Tengo el sticker pegado en la caja, venía en el celofán. Dice “Inteligente... y a la vez melódico... riff-tástico con potencia total!!! KKKKK (Máxima calificación) Kerrang! Magazine”.

Por esas de la vida no había escuchado su disco anterior (El excelente “Necroticism...”). Para la época del lanzamiento de “Heartwork” el sello Columbia había firmado un convenio con Earache Records a fin de difundir y editar no sólo a Carcass sino a otras bandas de death metal que estaban en su catálogo, caso de Entombed y Napalm Death.

La idea era ver si “era negocio” el death metal más prolijo y pulido, pero el experimento duró poco porque las tres bandas sacaron sólo un disco por esa multinacional, si bien tenían sonido más limpio era algo muy extremo para el “mainstream” (Que andaba muy pendiente de Metallica y el grunge).

Fue algo similar a lo acontecido años antes con bandas de thrash que eran fichadas por sellos grandes, no vendían lo que las discográficas esperaban y eran despedidas sistemáticamente para volver nuevamente a sellos independientes. La diferencia que esto perjudico transitoriamente a bandas de heavy metal tradicional.

Volviendo a “Heartwork”, estamos en presencia de un muy buen disco, lleno de ataques, voces rugidas, contrapuntos, pero que no llega al nivel excelente y clima logrado de su antecesor.

En el disco anterior recordaban bastante al Megadeth más intrincado en versión death y con mil breaks de violas más tres mil cambios de ritmo. En “Heartwork” la banda optó por refinar las ejecuciones instrumentales en su totalidad, especialmente las interpretaciones de las violas, muy en la vena del mejor Mercyful Fate, especialmente por los duelos de solos que invaden todos los temas: llenos de melodías, armonías, épicos, tocados como con un “guante de seda”.

El mayor mérito es que es un álbum muy heavy atesorando la melodía y el gancho en cada track, la banda suena mejor que nunca nuevamente con Colin Richardson en la producción de excelente labor, el sonido es lisa y llanamente perfecto.

Los cuatro primeros temas son una sucesión de polenta, riffs que te agarran del cogote, cambios de ritmo e instrumentaciones que te estampan contra la pared. Se destaca mucho el batero Ken Owen (Todo un Conejo Duracell), y Michael Amott junto a Bill Steer desgranando momentos inolvidables con sus guitarras.

“Buried Dreams” y el muy enojado “Carnal Forge” siguen las características arriba descriptas, en este último el sólo de Mike Amott de 02:45 a 03:08 es memorable. “No Love Lost” es un tema más lento de lo habitual que recuerda más a Megadeth, posee mucho gancho, y suena asombrosamente pesado y limpio.

“Heartwork” fue el tema que llegó a tener un video en la “Headbangers” de MTV (El otro fue el ya mencionado “No Love Lost”), y que logró que muchos descubrieran a estos talentosos ingleses que supieron dejar el grindcore palero para refinar su propuesta a partir del tercer álbum.

“Embodiment” es otro excelente track a medio tiempo, lleno de refinamientos de guitarra y riffs rasposos sin sacrificar un miligramo de potencia en ábsoluto. La voz de Jeff Walker es una suerte de rugido controlado que ataca al oyente. Ya no hay más contrapuntos vocales con Bill Steer, se acabaron las dos voces en la banda, lo cual era un toque distintivo sumamente interesante. En algunos pasajes, puede que este tema sea el que más se acerca a lo logrado en “Necroticism...”, pero sin tanta velocidad y vértigo.

“This Mortal Coil” es uno de los mejores momentos logrados. La sección que va de 00:21 a 00:42 recuerda a un Iron Maiden cruzado con Megadeth, todo el tema tiene tempo de “cabalgata” (A lo Maiden), pero en el bridge hay blast beats sorpresivos de Ken Owen.

Siguen la masacre sónica y la ferocidad de la mano de “Arbeit Macht Fleisch”, hay menos melodía y el énfasis se pone mayormente en la intensidad de los instrumentos y la velocidad del tema. Vuelven a aparecer ráfagas letales en la batería de Owen entrelazadas en partes de la canción. La rítmica de “Blind Bleeding The Blind” recuerda a los temas viejos que no eran una oda al velocímetro (al álbum “Symphonies Of Sickness”). “Doctrinal Expletives” es más técnico, trabado y ajustado, con breaks muy bien puestos.

“Death Certificate” sigue la misma línea pero con un tercer riff hiper furioso que arranca en 0:32, con la banda suena al tope de sus posibilidades, tirando la casa por el techo, arrasando y aplastando de inicio a fin.

“Heartwork” fue un clásico de los noventa. Su predecesor “Swansong” (Debo su review, otro gran disco) no llegó a ser editado dado a que Columbia quería que Jeff Walker cambiara su estilo de voz, por lo cual se quedaron con la grabación y la editó Earache.

Ideal para quien quiera death metal cruzado con las bandas mencionadas, y momentos inolvidables de guitarras eléctricas.

Calificación: 8/10

DARK ANGEL "Time Does Not Heal" (1991, Thrash Metal)

“Advertencia: Este disco contiene 246 riffs”. Eso me llamó la atención cuando busqué información en una pagina de thrash metal especializada allá por marzo de 2004. Por esas cosas de la vida me había comprado y escuchado todos sus discos anteriores, pero este justo no. Nos ha pasado a todos y nos seguirá ocurriendo: esto de descubrir un disco o bandas varios años después que editaron algo.

Mi inicio a Dark Angel se dió con “Darkness Descends” en 1992, gracias a un cassete grabado de vinilo que compré en la antigua disquería “Excalibur”. Luego con la llegada del p2p y programas para compartir/bajar discos logré escuchar “Time Does Not Heal”. A la segunda oída encargué de inmediato la reedición que lanzó Century Media en una disquería especializada de la calle Lavalle.

Este fue el último disco de Dark Angel y por lejos el mejor musicalmente. En “Darkness Descends” todo era riffs y velocidad frenética sin parar (pero sin parar en serio, Hoglan le daba al snare 5 minutos seguidos), voces “susurradas” y solos que destrozaban el sistema nervioso central. “Leave Scars” fue una decepción absoluta, riffs disonantes sin nada de otro mundo y con mucha menos velocidad e impacto que su antecesor. Y para colmo se incluía un impresentable y vomitivo cover de “Inmigrant Song” de Led Zeppelin.

<“Time Does Not Heal” dura 60 minutos y tiene 9 temas (muy largos casi todos ellos). La producción de Terry Date (OverKill, Metal Church) es excelente, y por vez primera se puede apreciar claramente cada instrumento gracias a la mezcla. Ron Rinehart intenta meter lineas melódicas con éxito a sus vocalizaciones thrashers, modulando mejor.

Los guitarristas Eric Meyer y Brett Eriksen (Ex Viking) son las figuras que se destacan dado al festival de riffs dado en el disco. Aceleran, frenan, cortan, serruchan, esto es una maravilla y un disco imprescindible para fans del thrash metal más trabado.

El tema título abre la placa con todos los ingredientes expuestos anteriormente, incluyendo una breve introducción de guitarra acústica alternada con otra eléctrica. El baterista Gene Hoglan ya no corre más contra la velocidad de la luz y se luce con su técnica de batería con breaks y cambios de tempo.

“Pain’s Invention, Madness” tiene bastante del Metallica de “And Justice For All...”, pero también contiene muy buenas vocalizaciones de Rinehart (¡Que por momentos intenta asemejarse a una suerte de Bruce Dickinson mucho más grave!).

“The New Priesthood” es uno de los más destacados, no sólo por su letra

“La historia te muestra...
Las preguntas que no se han podido contestar...
Grandes interrogantes de la vida...
Son sólo obstaculos para nosotros...
Tenemos solo respuestas...
Que el hombre de Dios no puede justificar...”

Asimismo, provoca una sobredosis de riffs uno atrás de otro con distintos matices mientras la banda suena a pleno.

Otra vez el vocalista en cuestión trata de salir de su rango thrasher característico sin perder la esencia. El tema es largo pero uno no tiene ganas ni de poner stop en el equipo o en hacer otra cosa que seguir escuchando. Los demás temas revisten similares características, con muchísimo impacto, ganas, y la banda en su punto más alto.

No voy a hablar a fondo de “Psychosexuality”, ni de los sublimes riffs de todos los formatos imaginables (se repiten uno tras otro, ya dije cuantos hay en todo el disco al inicio), cortes, machaques y buenas voces de thrash que hay en “An ancient Inherited Shame”, “Trauma And Catharsis” y “Sensory Depravation”.

Si hay que destacar un tema, es el que cierra esta joya. “A Subtle Induction” vuelve a la velocidad que tenían en los tiempos de “Darkness Descends” pero conservando la evolución que demostraron en los otros ocho temas. El tema es más corto de la placa, siendo su final tan brillante como caótico, parece que te va a explotar la cabeza con la furia con la que descargan todo los músicos. A los pocos meses, la banda se separaba.

Este disco los encontró en su mejor momento musical, aunque para los amantes del género el clásico de ellos sea “Darkness Descends”.

Fans del Metallica de “And Justice For All” o del Heathen de “Victims Of Deception”, no pueden pasar por alto este talismán. 246 riffs!

Calificación: 10/10