sábado, 3 de marzo de 2007

MORBID ANGEL "Heretic" (2003, Death Metal)

Morbid Angel con este CD lo logra nuevamente, y van.

“Heretic” es un trabajo lleno de furia, disonancia, pasajes oscuros, voces guturales y experimentación.

Para esta placa hay un concepto constante en las letras, muchas tratan de la desmitificación de la idea de los conceptos absolutos, del poder de la mente y la representación de la vida como un juego en el cual los paradigmas son aceptados por la gente y crean su propia realidad.

En resumidas cuentas: las letras son más complejas y profundas que nunca.

El disco abre con el desnucador “Cleansed In Pestilence (Blood Of Elohim)”, a puro blast beat/doble bombo y con riffs furibundos de Trey Azagtoth, mi tema preferido de todo el CD. Queda claro que Morbid Angel hace lo de siempre pero con una producción más nítida y sin sacrificar oscuridad. Y quienes comandan todo como siempre en el aspecto instrumental son su muy calificado violero (Trey Azagthoth, una usina de solos y riffs brutales) y Pete Sandoval (Un pulpo en la batería). Entre los dos se alternan las composiciones de los temas.

Siguen una serie de temas que mantienen la brutalidad y las buenas ejecuciones. Se percibe el mínimo detalle de cada instrumento, diferenciados en cada canal por momentos (Escuchenlo con auriculares, es una masa). Asimismo, la producción de Juan “Crunchy” Gonzalez y la propia banda es IMPECABLE.

Otro punto alto de la placa es “Stricken Arise” en donde Azagthoth asume la voz principal y Pete Sandoval demuestra porque es uno de los bateristas más dotados del metal extremo. Lo que hace en este tema es increíble. Le preceden dos temas instrumentales que recrean ese regusto Lovecraftiano que tanto le gusta a la banda (“Place Of Many Deaths” y “Abyssos”).

Para “God Of Our Divinity” aparece un conocido en las guitarras como invitado: Karl Sanders, de Nile (Banda que me parece muy sobredimensionada y requetecontrainfluida por Morbid Angel… no me vengan que estos tipos hacen algo “original” por poner letras que tratan de Egipto).

El disco se cierra a pura experimentación instrumental: “Memories Of The Past” con su tinte épico y oscuro, la destreza de Sandoval en “Drum Check” (Uno se cae de culo al escuchar lo que hace este tipo de físico semi esmirriado), y el cuelgue de Trey con su viola en “Born Again”.

No mencioné a Steve Tucker. El tipo es un correcto reemplazante de David Vincent y siempre cumple (Y cumplió desde que reemplazó al vocalista/bajista histórico). En “Heretic” no es la excepción, y su contribución a la banda se extiende a haber escrito TODAS las letras de la placa.

Considero a “Heretic” como el mejor CD de estos tipos junto a Steve Tucker... aunque Morbid Angel no tiene un solo trabajo flojo en su dilatada trayectoria en el metal más acelerado y extremo. Veremos que graban junto a David Vincent, ahora que volvió a la banda. Aunque estos tipos se resignan a defraudar o a bajar la calidad.

Calificación: 8/10

MORBID ANGEL "Covenant" (1993, Death Metal)

Con este CD tengo una historia rara... fue efectivamente el primero que me compré de la banda (Allá por la Disquería Thor en la Galería Bond Street, 1994), pero ya había escuchado en cassettes grabados los dos primeros discos oficiales de lostipos.

El anterior a este (“Blessed Are The Sick”, que ya comenté acá) me había sorprendido por lo técnico, brutal y ciertos pasajes instrumentales muy interesantes y logrados... me esperaba algo por el estilo para “Covenant”. Error total.

“Covenant” al principio no me gustó por lo que yo esperaba que sonara, pero con varias oídas posteriores cambié de opinión: es una maza. Pesadísimo y oscuro como pocos. 100% crudo y vomitado.

Luego de tres discos con los ingleses de Earache Records (Contando el relanzamiento de un álbum no editado nunca), Morbid Angel firmaba contrato con Giant Records, un sello norteamericano grande en los noventa. Entre otras ventajas accedieron a filmar mejores videos promocionales, algunos de los cuales se llegaron a difundir en el “Headbangers Ball” de MTV (“God Of Emptiness” y “Rapture”, ambos MUY logrados a nivel visual). Al final lanzarían este CD y uno más (“Domination”).

“Covenant” es un disco de death metal crudo, sin compromisos y al mango. Una ráfaga de riffs frenéticos, bien “gordos” y blast beats vomitados uno tras otro. El tema que dá inicio al CD es “Rapture”, tiene un riff infernal que te estampa contra la pared, a eso se le suma Pete Sandoval que le dá sin asco al doble bombo. Trey Azagthoth asesina con sus solos esquizoides a mitad de tema. David Vincent ruge cada vez más grave en relación a los discos anteriores. “Pain Divine” es otro caos sónico, con mucha velocidad y descontrol..

En “World Of Shit (The Promised Land)” bajan las revoluciones un tanto creando una muy buena atmósfera con las violas (Grabadas totalmente por Trey, el guitarrista rítmico Richard Brunelle los dejó y grabaron como trío), aunque igual se cuelan los palazos y aceleres de Sandoval de a ratos.

“The Lions Den” va a medio tiempo, los riffs son oscurisimos, heavys y memorables. La batería suena bien pesada, cascada y cruda (Lo del doble bombo es increíble, con un sonido muy genuino y devastador).

Ya a esta altura el oyente que esperaba un “Blessed Are The Sick II” tiró la toalla indeclinablemente.

Nada de tecnicísmos, todo es crudo adrede más oscuridad, brutalidad, todo interpretado “in your face” y bien producido por un tal... Flemming Rasmussen (¿Les suena del viejo Metallica? Y otras bandas como Pretty Maids y Blind Guardian....).


Se incluye un tema muy viejo de la banda para seguir la costumbre, el asesino “Angel Of Disease” (Incluido en el demo luego lanzado "Abominations of Desolation").

Cabe recordar el sinfín de demos que Morbid Angel editó en el under de los 80s, sin contar el primer álbum/demo del 86 nunca editado que sí se lanzó años después (“Abominations Of Desolation”). Muchos de esos temas serían volcados paulatinamente en cada disco que la banda fue lanzando al mercado.

Llegando al final hay un breve instrumental de teclados a cargo de Trey Azagthoth (“Nar Mattaru”) el cual nos lleva al mejor momento del disco: “God Of Emptiness”, de tempo lentísimo, doomesco y riffs disonantes increíbles. Una joya total para cerrar un gran disco, que con los años fue revalorizado por ciertos fans de la banda (Tal es mi caso).

“Covenant” es el disco más destructivo de toda la discografía de Morbid Angel. Nos comimos el amague insinuado en “Blessed Are The Sick” con una bomba atómica de novela.

Calificación: 8/10

MORBID ANGEL "Blessed Are The Sick" (1991, Death Metal)


Durante los primeros años de la década del 90 empezaron a llegar CDs de death metal a la Disquería Excalibur. En Abril de 1992 me grabaron en casette este disco que me inició a la banda. Allá por 1996 lo llegué a comprar en casette importado, el cual se lo regalé a un amigo para luego comprar el CD.

Para aquellos años el sello independiente inglés Earache estaba “a full” promocionando una grilla de bandas de death metal y grindcore... recuerdo a Nocturnus, Bolt Thrower, Carcass, Entombed y Morbid Angel entre otras. Las reviews de discos empezaban a aparecer en las revistas.

Como vuelta de tuerca del thrash más extremo surgió la movida de death metal (muy under) que a mediados de los ochenta tenía como principales referentes a Death y a Morbid Angel con su sinfín de demos.

Estas dos últimas bandas estaban muy influenciadas por Black Sabbath, Venom, Bathory, Slayer y Possessed. De un tema de estos últimos surgió la denominación del género (“Death Metal” es el track que cierra el clásico “Seven Churches”).

“Blessed Are The Sick” es un disco enfermo, rápido y por sobretodo muy bien ejecutado. Posee una muy buena producción y sonido.

Luego de una retorcida intro arranca la placa con el violentísimo “Fall From Grace”, rafagazos de blast beats, riffs retorcidísimos, cortes rítmicos y una voz infernal se alternan con tempos más contenidos. La batería de Pete Sandoval suena potente pero fulminando al oyente. David Vincent ruge como un león, pero quién lleva el timón musical de la banda es Trey Azaghtoth (George Emmanuel en la vida real) con su usina incansable de solos y riffs metamorfósicos.

“Brainstorm” y “Rebel Lands” siguen en esa línea que equilibra la destreza técnica de los músicos con pasajes sumamente macabros y retorcidos. El instrumental “Doomsday Celebration” posee unos teclados muy tenebrosos y secciones de vientos y violines mechadas de campanadas macabras, desembocando todo en el pesadísimo “Day Of Suffering” que se remata con un brillante final instrumental (casi “tanguero”).

El tema título del disco es lento pero pesadísimo, logrando uno de los mejores momentos de toda la placa y termina con una sección de flautas muy lograda (“Leading The Rats”). Las letras son muy Lovecraftianas, otras son muy ocultistas. Mi tema favorito es “Thy Kingdom Come” en donde alternan muchísima velocidad con ejecuciones furiosas frenadas por mid tempos aleatorios e imprevisibles.

Hay breaks memorables y riffs SUMAMENTE rebuscados... como si de un riff de origen se abrieran dos nuevos y se deconstruyera el original.

Le siguen dos viejos temas regrabados. “Unholy Blasphemies” y “Abominations” suenan mucho más nítidos sin dejar de escupir fuego y lava cuando uno les pega la oída. En “The Ancient Ones” precisamente se habla de los “Antiguos” de H. P. Lovecraft. Los dos últimos temas tienen momentos muy logrados, especialmente cuando Azagtoth toca el piano en “In Rememberance”.

Tal vez el disco no sea entradizo a primera oída por la complejidad de riffs y el constante jugueteo entre velocidad y freno rítmico, pero la propuesta de Morbid Angel jamás fue accesible ni lo será.

“Blessed Are The Sick” representa el disco elaboradamente más técnico de toda su carrera. Sus continuadores (Ej: el TREMENDO “Covenant”) fueron mucho más crudos y directos.

Por eso, quién busque un death metal brutal pero bien ejecutado no puede dejar de escuchar este CD.

Calificación: 8/10

HIRAX "The New Age Of Terror" (2004, Thrash Metal)


Primero de todo, banda de culto que me devoré. La descubrí muchos años después de que existieran y grabaran discos (Ni de nombre los tenía).

Todo empezó hace dos años, cuando leí un artículo de ellos en la revista Kerrang!, relacionado al lanzamiento de este CD y su regreso al ruedo luego de tantos años.

Había además una publicidad del disco en la revista en donde se los comparaba con Exodus, Nuclear Assault, D.R.I., lo cual despertó mi interés de inmediato.

Me lo bajé en mp3, y me aniquiló. No aguanté hasta comprar el original (También por Internet). Ni les cuento las fotos de los tipos en el booklet: poses de malo, tachas de todo calibre, todos con camperas de cuero, muchas remeras con el logo de la banda, en fin, bien “old metal”.

La banda en los ochenta había sacado dos discos (“Raging Violence”, y “Hate, Fear and Power”), para luego separarse sin pena ni gloria. Hacían una suerte de thrash con toques de crossover.

“The New Age Of Terror” no sólo es un regreso: es un disco excelente de thrash, ideal para hacer pogo, headbanging, cuernitos y sentir el metal fluir por tus venas.

Pasó totalmente inadvertido. Katon W. De Pena reformó su banda convocando a músicos muy competentes, entre ellos a nuestro conocido baterista (Residente en USA desde el desastre económico del 2001) Jorge Iacobellis, entre otros Ex, Todos Tus Muertos, Velocet, Garcia & Garcia, promotor de shows en los noventas (Trajo a Kreator y a Testament), y dueño (O ex, no sé) del local de baterías Mr. Drums en la Galería Bond Street.

El resto del line up se completa con los violeros Glenn Rogers y Dave Watson más el puertoriqueño Angelo Espino en el bajo.

A los palos empezamos con “Kill Switch” : machaque y energía pura que recuerda al Exodus de “Fabulous Disaster” en los riffs. La voz de Katon es una cruza entre John Connelly (Nuclear Assault) y el difunto Paul Balloff (Exodus).

Todo es thrash, contundencia y sonido macizo. “Hostile Territory” lo confirma y lo marca a fuego, acero y metal.

“The New Age Of Terror” es otro trompazo, parece un volcán asiático en erupción, que contiene una letra muy interesante...

La nueva era del terror ha empezado...
Los blancos son civiles y están siendo apuntados...
Nadie está a salvo, no hay lugar para esconderse...
Llevados a sus rodillas, no pueden matar su orgullo...
Despiadados mercenarios, traen el horror a las tierras...

“Swords Of Steel” es otra oda al metal, desde el titulo hasta el chorus en donde corean “Kill... Fight!!!”. Ya si no estás pogueando en tu habitación y haciendo los cuernitos es porque te gusta Luis Miguel.

“Into The Ruins” va a todo machaque con Katon gritando y los riffs disparados directo al tímpano. Lo de Iacobellis tras los parches es impecable, y la producción lo ayuda.

La intro del mini instrumental “Massacre Of The Innocent” es un afano al riff inicial de “No One Answers” del Dark Angel de “Leave Scars”, y el tema tiene algunas influencias de esa banda. Metal, más metal, y más por si les quedaban dudas.

Vuelven a la velocidad y furia en “Hell On Earth”, los tipos son 100% efectivos y letales en lo suyo. Nada de cositas modernas, thrash, metal, voces gritadas, palazos en la batería, violas thrasheras, coros bien metaleros. Si bien el estilo es “old school thrash” (Creo que fui repetitivo pero claro), tiene excelente producción y suena actualizado, no hay cosas procesadas, efectos, cosas de tecno, etc... ¿Queda claro que es metal?

Los mejores momentos de la placa vienen con los últimos temas: “Suffer” es una ráfaga de ira directa que te dan ganas de trompearte con quien venga.

Hay otro instrumental más, pero con un tinte calmo y buenos solos (“El día de los muertos”), a este le precede el descomunal y devastador temazo “El Diablo Negro” (Con Katon coreando en español de 02:56 a 03:50 y todo el thrash al mango, pero realmente muy al palo, Iacobellis se luce de artillero desde 01:00 a 01:05 dandole paso al tandem de violeros endemoniados Watson/Rogers), empálmandose sin vaselina con mi tema favorito: el monstruoso “Unleash The Dogs Of War”, rebalsante furia, agresión y energía (El riff de 0:56 a 01:14 es una piña en el tabique), quedándote en la memoria el estribillo...

Desaten los perros de guerra... (x3)
Abran las puertas!!!

“The New Age Of Terror” no hubiera sonado así sin los músicos que tocaron en él. Junto a Katon lograron este inolvidable CD, que debe ser escuchado de corrido para ser fulminados

Lamentablemente este line up se disolvió por diferencias personales de los 4 musicos con Katon DePena, y se espera un disco de Hirax para este año ("Assassins Of War").

Si andan en buscando thrash metal que les vuele el coco, es literalmente imposible que le tengan terror a Hirax.

Una masa total, y el mejor disco de thrash que escuché en los últimos cinco años. No puedo decir más que...

METAAAAL!!!! \m/

Calificación: 9/10

EXODUS "Bonded By Blood" (1984, Thrash Metal)

Allá por el año 1989 mientras daba mis últimas materias de bachiller, me encontraba en la galería Bond Street recorriendo locales.

En especial ví un local de heavy metal que se dedicaba a vender muñequeras, camperas de cuero y otros “accesorios útiles para el metalero”, pero en la vidriera ponían numerosos cassettes grabados de vinilo con la tapa fotocopiada.

Y se trataba de bandas que no se editaban en la Argentina, como casi todas las de thrash metal.

Gracias a la revista “Metal” sabía que Exodus era algo contundente e imperdible.

Entré al local y me compré la cinta. “Bonded By Blood” tiene bien ganada su fama como disco clásico del thrash metal.

Allá por 1983, mientras Metallica editaba su demoledor debut “Kill ‘em All” surgían paralelamente Megadeth, Slayer y Exodus. Se estaba gestando la primera camada de Thrash Metal.

Luego de editar unos demos en los cuales Kirk Hammett se hacía cargo de las seis cuerdas (Para posteriormente partir a Metallica), la banda consiguió un contrato de grabación con el sello independiente Torrid Records.

“Bonded By Blood” se gestó (y escupió) en sólo una semana con un presupuesto miserable. Yendo al disco en sí, es un thrash acelerado con alguna referencia de Venom (En especial el álbum “Black Metal”), todo es adolescente y bien desprolijo, con vocalizaciones terribles (Paul Baloff cantaba como si le hubieran apuñalado la garganta, cosa que hizo que a muchos no les gustara el álbum).

La producción... bien arcaica... Pero... ¡Que mierda importaba!. La banda tema tras tema se despachaba con un torrente de energía, oscuridad, agresión.... ¡Y velocidad, aceleración, tempos rápidos y todos los sinónimos que se les canten!

Además, había pasajes melódicos interesantes durante ciertas partes de los temas en las guitarras de Gary Holt y Rick Hunolt.

Este disco iba realmente rápido para su época (Es reiterativo pero fue así), Hoy cualquiera se bate a duelo con la velocidad. El tema “Bonded By Blood” devasta los tímpanos con todos los ingredientes descriptos arriba, con un Tom Hunting en la batería que brilla, manteniendo un tempo velocísimo y haciendo destrezas con los platillos, con los demás haciendo sangrar oídos a diestra y siniestra.

“Exodus” es el tema más oscuro y macabro de los nueve, con muchos quiebres entre los palazos de Tom Hunting. Y el grito final de Baloff saca cualquier tapón de cera que tenga el oyente.

“And Then There Were None” tiene un riff muy interesante con machaques a mid-tempo, y hasta un coro “casi ganchero”. Luego de un bridge mortal – en el cual se alternan riffs y solos asesinos con sonidos de bombas explotando – los ñatos terminan bien a los palazos dando la impresión de que iban a reventar sus instrumentos como si fueran “The Who”.

“A Lesson In Violence” resume en la música el título (“Una lección de violencia”). Pudo haber sido el título original del álbum pero fue desechado.

Mis dos temas preferidos son los que le siguen, dos HIMNOS: “Metal Command” yendo a la velocidad de la luz con Baloff ladrándote en la cara, y “Piranha”, con ese riff tan trabado, oscuro, infundiendo maldad, opresión, agresión y primitivismo.

“No Love” en su intro incluye un breve pasaje de guitarra acústica. El tema es más riffero, pero la banda vuelve a poner el pie en el acelerador, y pasada la mitad del mismo todo se transforma en un holocausto sónico que luego amaina un poco.

Los solos de Gary Holt y Rick Hunolt son muy ruidosos/chillones, con mucho palancazos, nada cercano a lo medianamente bueno, pero no le resta méritos al álbum.

Los dos últimos temas de la placa son dos bombas nucleares: “Deliver Us To Evil” (¡Por Dios! Todos los temas representan muy bien en sus títulos lo que vendrá luego) y “Strike Of The Beast”... hiperveloz de inicio a fin....

Gracias a Exodus, luego vinieron Death Angel, Machine Head, Vio-Lence, y la Bay-Area terminó de posicionarse en el mapa del metal. Los tipos nunca recibieron el crédito que merecían, pero es innegable el impacto que provocó “Bonded By Blood” en el mundo metálico.

Mucha rabia, velocidad, juventud, rebeldía y... ¡Thrash!.

El arte de tapa... Muy original y singular para aquel entonces.

Sin dudas ... toda "Una lección de violencia".

Calificación: 9/10

HEXX "Morbid Reality" (1991, Thrash Metal)

Banda norteamericana poco conocida que fue mutando de un heavy metal tradicional a un thrash muy filoso e interesante. El punto más alto fue el inolvidable y descomunal EP “Quest For Sanity” (Mi favorito de la historia de todo el género y totalmente descatalogado del mercado y DEBO LA REVIEW), al cual le sigue esta hiperagresiva descarga de thrash.

El disco es más rápido y brutal que su EP antecesor (Que era más riffero y machacoso), se perciben algunas influencias muy notables de bandas del estilo, a la cabeza Sadus y Kreator. Por momentos amagan sobrepasar la frontera que delimita el thrash con el death.

Abre a todo vértigo el tema título lleno de cortes y violazos al mejor estilo Sadus. De hecho la voz es un calco desvergonzado. “The Last Step” recuerda bastante al Kreator de “Extreme Aggression”.

El resto de los temas mantiene la intensidad. Thrash virulento y seco, bien ejecutado destacándose la técnica, el tempo lento y elaboración de “Birds Of Prey” (Con alguna influencia de Revenant), la batería y los cortes logrados en “Persecution Experience” y “Fire Mushrooms”, con algún guiño a Nasty Savage en las instrumentaciones.

Si te gustan Kreator y Sadus, con este disco vas a tirar manteca al techo. Vale la pena para sacudir la cabeza y escuchar thrash bien interpretado y sacado.

Calificación: 8/10

GORGOROTH "Destroyer" (1998, Black Metal)



Este disco es la destrucción total hecha CD como su título lo anticipa!!!. Gorgoroth ya había sacado muy buenos discos de black metal como “Antichrist” o “Under The Sign Of Hell”.


Los riffs son más llenos, gordos, pero más fríos y chirriantes que nunca, y se agregan "efectos de sonido" a los tracks para que te terminen de martillar los tímpanos.

Ya el primer tema con el título lo dice todo, y se agrega el debut de Gaahl con sus gruñidos.

Le precede el mejor momento de la placa: “Open The Gates” con sus grandilocuentes melodías en las violas y medio tiempo controlado a puro galope. En una sección que va de 02:42 al final del track Gaahl se manda un grito que dá inicio al descontrol total y riffs totalmente furiosos pero a la vez épicos, acompañados de algún coro.

“The Devil, The Sinner And His Journey” es un tornado que te pasa por arriba, furia, negrura y más guitarras que te liman las neuronas. ¿Quién toca la batería en este tema?. ¿Les suena un tal Kjetil Haraldstad, mejor conocido como "Frost"?. Las voces están a cargo de T-Reaper.

En “Om Kristen Og Jodisk Tru” bajan aún las RPM en pos de más doble bombo y punteos más logrados. Las violas no dejan de sonar como volcanes pero a la vez con ese sonido noruego tan identificable, “frío” como un tempano, misántropo.

Vuelta a la batería frenética, riffs aniquiladores y caos total en “Pa Slagmark Langt Mot Nord”, lo que le pega este tipo es de no creer, suena todo bien lleno y demoledor, con más coros oscuros que crean un clima sumamente infernal.

Si bien Gaahl ya había entrado a la banda Pest chilla en todos los tracks salvo los mencionados.

“Blodoffer” es más monotono pero rompe todo (Esos ruidos infernales que simulan martillazos devastan, más si uno escucha con auriculares el CD).

Gorgoroth tiene como objetivo eso, destruir al oyente con su black metal bien crudo y sin concesiones. Todo en "Destroyer..." es oscuridad, truenos, gritos, riffs tremendos, baterías galopantes y explosiones nucleares.

“The Virginborn” recuerda en algo a sus coterráneos de Darkthrone (Por los acoples premeditados y su primer minuto) o Satyricon, son casi siete minutos de un track mucho más lento que sus antecesores, pero no menos infernal por ello.

Hay un track 8 oculto... Un cover de Darkthrone!. “Slottet I Det Fjerne” de su disco “Transilvanian Hunger”. Grabado bien crudo, como lo hacen Fenriz y cía.

"Destroyer..." se grabó en los Abyss Studios bajo la tutela de Peter Tägtgren (Hipocrisy y demás), Gaahl e Infernus.

Hay letras en noruego, otras en inglés, pero en el booklet brillan por su ausencia. Hay un par de sentencias en noruego (Idioma que desconozco por completo).

Mi disco preferido de estos tipos, y sin dudas, un gran disco dentro del género.

Calificación: 8/10

DEICIDE "The Stench Of Redemption" (2006, Death Metal)


Sin vaselina: Disco del año del 2006!

Juro que no entiendo nada.... Deicide evolucionó un 200%.

Me esperaba un BODRIO de disco luego de la seguidilla de discos mediocres (Los casi desechables "Insineratehymn, "In Torment In Hell" y el algo mejor "Scars Of The Crucifix") y me encuentro con una obra maestra del death metal.


Luego del fiasco visto en vivo en "El Teatro" (Febrero 2006, en Buenos Aires, con gravisimos problemas de sonido y una banda muy desganada físicamente) no daba dos pesos por el nuevo line-up.... pero porque no sospechaba que estaban engendrando material de estos kilates.

La incorporación de Jack Owen (ex-Cannibal Corpse) y Ralph Santolla (ex-Death, ex-Iced Earth) han sido crucial, tirando por la borda lo hecho por los hnos Hofmann especialmente en los ultimos 4 discos.

Owen cumple muy bien, Ralph BRILLA insuflandole nueva vida a la musica de Benton y Cía con riffs y solos excelentes, llenos de electricidad y (repito) melodía.


Es SORPRENDENTE la cantidad de arreglos MELODICOS que se aprecian en "The Stench of redemption", hasta resulta agradable de escuchar sin ser algo más accesible. Deicide con este disco marca un PUNTO DE QUIEBRE en su discografía (Era hora....).

Hay que aclarar que no por ser bastante melódicos y variados, NO han dejado de sonar demoledores. Steve Asheim sigue metiendo blast beats pero alternados con tempos controlados; de hecho creo que esta en su mejor performance de toda su carrera.

Melódico, intenso, muy variado (Para lo que Deicide proponía en el pasado) y por sobretodo, EXCELENTE.

Temas? No hay un puto tema FLOJO. El que más me ha sorprendido fue el que cierra la placa "The lord's sedition". Un corte bastante atípico para estos ñatos porque incluye una intro muy lenta, con un solo de guitarra IMPRESIONANTE que luego desemboca en un descontrol inusitado.

Deicide se ha reinventado. Creer o reventar!.

Calificación: 9/10

CARCASS "Heartwork" (1994, Death Metal)


Este CD lo compré en el momento de su edición, lo ví en un local de la Galería Bond Street. En esa época apenas se editaba algo en USA estaba en Argentina a la par (En todas las disquerías especializadas que traían muchos ejemplares de un mismo álbum).

Tengo el sticker pegado en la caja, venía en el celofán. Dice “Inteligente... y a la vez melódico... riff-tástico con potencia total!!! KKKKK (Máxima calificación) Kerrang! Magazine”.

Por esas de la vida no había escuchado su disco anterior (El excelente “Necroticism...”). Para la época del lanzamiento de “Heartwork” el sello Columbia había firmado un convenio con Earache Records a fin de difundir y editar no sólo a Carcass sino a otras bandas de death metal que estaban en su catálogo, caso de Entombed y Napalm Death.

La idea era ver si “era negocio” el death metal más prolijo y pulido, pero el experimento duró poco porque las tres bandas sacaron sólo un disco por esa multinacional, si bien tenían sonido más limpio era algo muy extremo para el “mainstream” (Que andaba muy pendiente de Metallica y el grunge).

Fue algo similar a lo acontecido años antes con bandas de thrash que eran fichadas por sellos grandes, no vendían lo que las discográficas esperaban y eran despedidas sistemáticamente para volver nuevamente a sellos independientes. La diferencia que esto perjudico transitoriamente a bandas de heavy metal tradicional.

Volviendo a “Heartwork”, estamos en presencia de un muy buen disco, lleno de ataques, voces rugidas, contrapuntos, pero que no llega al nivel excelente y clima logrado de su antecesor.

En el disco anterior recordaban bastante al Megadeth más intrincado en versión death y con mil breaks de violas más tres mil cambios de ritmo. En “Heartwork” la banda optó por refinar las ejecuciones instrumentales en su totalidad, especialmente las interpretaciones de las violas, muy en la vena del mejor Mercyful Fate, especialmente por los duelos de solos que invaden todos los temas: llenos de melodías, armonías, épicos, tocados como con un “guante de seda”.

El mayor mérito es que es un álbum muy heavy atesorando la melodía y el gancho en cada track, la banda suena mejor que nunca nuevamente con Colin Richardson en la producción de excelente labor, el sonido es lisa y llanamente perfecto.

Los cuatro primeros temas son una sucesión de polenta, riffs que te agarran del cogote, cambios de ritmo e instrumentaciones que te estampan contra la pared. Se destaca mucho el batero Ken Owen (Todo un Conejo Duracell), y Michael Amott junto a Bill Steer desgranando momentos inolvidables con sus guitarras.

“Buried Dreams” y el muy enojado “Carnal Forge” siguen las características arriba descriptas, en este último el sólo de Mike Amott de 02:45 a 03:08 es memorable. “No Love Lost” es un tema más lento de lo habitual que recuerda más a Megadeth, posee mucho gancho, y suena asombrosamente pesado y limpio.

“Heartwork” fue el tema que llegó a tener un video en la “Headbangers” de MTV (El otro fue el ya mencionado “No Love Lost”), y que logró que muchos descubrieran a estos talentosos ingleses que supieron dejar el grindcore palero para refinar su propuesta a partir del tercer álbum.

“Embodiment” es otro excelente track a medio tiempo, lleno de refinamientos de guitarra y riffs rasposos sin sacrificar un miligramo de potencia en ábsoluto. La voz de Jeff Walker es una suerte de rugido controlado que ataca al oyente. Ya no hay más contrapuntos vocales con Bill Steer, se acabaron las dos voces en la banda, lo cual era un toque distintivo sumamente interesante. En algunos pasajes, puede que este tema sea el que más se acerca a lo logrado en “Necroticism...”, pero sin tanta velocidad y vértigo.

“This Mortal Coil” es uno de los mejores momentos logrados. La sección que va de 00:21 a 00:42 recuerda a un Iron Maiden cruzado con Megadeth, todo el tema tiene tempo de “cabalgata” (A lo Maiden), pero en el bridge hay blast beats sorpresivos de Ken Owen.

Siguen la masacre sónica y la ferocidad de la mano de “Arbeit Macht Fleisch”, hay menos melodía y el énfasis se pone mayormente en la intensidad de los instrumentos y la velocidad del tema. Vuelven a aparecer ráfagas letales en la batería de Owen entrelazadas en partes de la canción. La rítmica de “Blind Bleeding The Blind” recuerda a los temas viejos que no eran una oda al velocímetro (al álbum “Symphonies Of Sickness”). “Doctrinal Expletives” es más técnico, trabado y ajustado, con breaks muy bien puestos.

“Death Certificate” sigue la misma línea pero con un tercer riff hiper furioso que arranca en 0:32, con la banda suena al tope de sus posibilidades, tirando la casa por el techo, arrasando y aplastando de inicio a fin.

“Heartwork” fue un clásico de los noventa. Su predecesor “Swansong” (Debo su review, otro gran disco) no llegó a ser editado dado a que Columbia quería que Jeff Walker cambiara su estilo de voz, por lo cual se quedaron con la grabación y la editó Earache.

Ideal para quien quiera death metal cruzado con las bandas mencionadas, y momentos inolvidables de guitarras eléctricas.

Calificación: 8/10

DARK ANGEL "Time Does Not Heal" (1991, Thrash Metal)

“Advertencia: Este disco contiene 246 riffs”. Eso me llamó la atención cuando busqué información en una pagina de thrash metal especializada allá por marzo de 2004. Por esas cosas de la vida me había comprado y escuchado todos sus discos anteriores, pero este justo no. Nos ha pasado a todos y nos seguirá ocurriendo: esto de descubrir un disco o bandas varios años después que editaron algo.

Mi inicio a Dark Angel se dió con “Darkness Descends” en 1992, gracias a un cassete grabado de vinilo que compré en la antigua disquería “Excalibur”. Luego con la llegada del p2p y programas para compartir/bajar discos logré escuchar “Time Does Not Heal”. A la segunda oída encargué de inmediato la reedición que lanzó Century Media en una disquería especializada de la calle Lavalle.

Este fue el último disco de Dark Angel y por lejos el mejor musicalmente. En “Darkness Descends” todo era riffs y velocidad frenética sin parar (pero sin parar en serio, Hoglan le daba al snare 5 minutos seguidos), voces “susurradas” y solos que destrozaban el sistema nervioso central. “Leave Scars” fue una decepción absoluta, riffs disonantes sin nada de otro mundo y con mucha menos velocidad e impacto que su antecesor. Y para colmo se incluía un impresentable y vomitivo cover de “Inmigrant Song” de Led Zeppelin.

<“Time Does Not Heal” dura 60 minutos y tiene 9 temas (muy largos casi todos ellos). La producción de Terry Date (OverKill, Metal Church) es excelente, y por vez primera se puede apreciar claramente cada instrumento gracias a la mezcla. Ron Rinehart intenta meter lineas melódicas con éxito a sus vocalizaciones thrashers, modulando mejor.

Los guitarristas Eric Meyer y Brett Eriksen (Ex Viking) son las figuras que se destacan dado al festival de riffs dado en el disco. Aceleran, frenan, cortan, serruchan, esto es una maravilla y un disco imprescindible para fans del thrash metal más trabado.

El tema título abre la placa con todos los ingredientes expuestos anteriormente, incluyendo una breve introducción de guitarra acústica alternada con otra eléctrica. El baterista Gene Hoglan ya no corre más contra la velocidad de la luz y se luce con su técnica de batería con breaks y cambios de tempo.

“Pain’s Invention, Madness” tiene bastante del Metallica de “And Justice For All...”, pero también contiene muy buenas vocalizaciones de Rinehart (¡Que por momentos intenta asemejarse a una suerte de Bruce Dickinson mucho más grave!).

“The New Priesthood” es uno de los más destacados, no sólo por su letra

“La historia te muestra...
Las preguntas que no se han podido contestar...
Grandes interrogantes de la vida...
Son sólo obstaculos para nosotros...
Tenemos solo respuestas...
Que el hombre de Dios no puede justificar...”

Asimismo, provoca una sobredosis de riffs uno atrás de otro con distintos matices mientras la banda suena a pleno.

Otra vez el vocalista en cuestión trata de salir de su rango thrasher característico sin perder la esencia. El tema es largo pero uno no tiene ganas ni de poner stop en el equipo o en hacer otra cosa que seguir escuchando. Los demás temas revisten similares características, con muchísimo impacto, ganas, y la banda en su punto más alto.

No voy a hablar a fondo de “Psychosexuality”, ni de los sublimes riffs de todos los formatos imaginables (se repiten uno tras otro, ya dije cuantos hay en todo el disco al inicio), cortes, machaques y buenas voces de thrash que hay en “An ancient Inherited Shame”, “Trauma And Catharsis” y “Sensory Depravation”.

Si hay que destacar un tema, es el que cierra esta joya. “A Subtle Induction” vuelve a la velocidad que tenían en los tiempos de “Darkness Descends” pero conservando la evolución que demostraron en los otros ocho temas. El tema es más corto de la placa, siendo su final tan brillante como caótico, parece que te va a explotar la cabeza con la furia con la que descargan todo los músicos. A los pocos meses, la banda se separaba.

Este disco los encontró en su mejor momento musical, aunque para los amantes del género el clásico de ellos sea “Darkness Descends”.

Fans del Metallica de “And Justice For All” o del Heathen de “Victims Of Deception”, no pueden pasar por alto este talismán. 246 riffs!

Calificación: 10/10

CARCASS "Necroticism - Descanting The Insalubrious" (1991, Death Metal)

A la mierda... ¡¡¡Cuanto tardé en darle bola a este CD!!!!

Primero me había deleitado con "Heartwork" y "Swansong". Si bien había escuchado temas sueltos, nunca se me había ocurrido comprarmelo, por esas cosas de la vida, me pasé por alto durante estos años este sublime CD que encargué en su reedición con slipcase.

Este disco marca un punto de inflexión crucial con respecto a sus dos primeros lanzamientos “Reek Of Putrefaction” (1988), y “Symphonies Of Sickness” (1989), en donde el estilo era grindcore de pura cepa. Para “Necroticism...” ingresa Mike Amott (Actualmente triunfando con Arch Enemy, y Spiritual Beggars) y la agrupación pasa a ser un cuarteto.

El cambio se nota desde el vamos: Las guitarras brillan hasta niveles insospechados, hay solos de excelente factura, riffs retorcidos e intrincados, contrapuntos fenomenales, y son por afano “las estrellas” del álbum. Por momentos uno pareciera estar escuchando al Megadeth de “Peace Sells...” haciendo death metal.

Lejos ha quedado la tosquedad de las primeras épocas... Los logros no mueren aquí. Cada track se sucede como puñalada de turco (y con narraciones de médicos forenses y efectos especiales hilvanando cada track), y un colosal Ken Owen en una brillante performance tras los parches, bajo la supervisión y sublime producción de Colin Richardson (Napalm Death, Machine Head).

Jeff Walker y Bill Steer se alternan en las vocalizaciones, el primero tiene una voz más “rugida”, en tanto el segundo posee un registro más death metal.

La prolijidad en las performances instrumentales hace que se aprecien más los matices vocales.

Las letras mantienen la línea lírica de las primeras épocas, paseándonos por cadáveres, autopsias, carne putrefacta, órganos en descomposición, tal cual se puede deducir de títulos como “Corporal Jigsore Quandary” y “Lavaging Expectorate of Lysergide Composition” (uff... me cansé solo de teclearlo...).

Los ocho temas son excelentes, difícil elegir uno, pero se destaca “Lavaging Expectorate of Lysergide Composition” en su “bridge” con riffs sincronizados a la par del domble bombo, provocando un efecto devastador en el oyente.

La re-edición incluye un mini-poster en donde se ve a cada miembro de la banda “en estado cadavérico”, con notas al pie.

Asimismo, se incluyeron dos videos clips (“Corporal Jigsore Quandary” e “Incarnated Solvent Abuse”), aunque el fuerte de la banda es la música y no sus clips.

Luego de “Necroticism...” vinieron “Heartwork” (1993) y “Swansong" (1996), grandes álbumes ellos, pero que no equilibraron tan magistralmente la furia, la melodía, los cortes rítmicos y las vocalizaciones a dúo.

Luego de un fugaz paso por Columbia (que editó "Heartwork") la banda fue despedida del mencionado sello debido a que no "agradaban" a los ejecutivos de la multinacional las vocalizaciones preparadas por Jeff Walker para el álbum "Swansong". La banda se negó rotundamente a "replantear" las voces.

Resultado: Volvieron con la grabación a Earache quién al final editó "Swansong", pero unos meses después... Carcass dejaba de existir.

Calificación: 9.5/10

SLAYER "Seasons In The Abyss" (1990, Thrash Metal)


La primera vez que escuché temas de este album fue durante el extinto programa “Heavy Rock And Pop”, en donde pasaron los tres primeros tracks. Me compré el CD en Musimundo un año después si la memoria no me falla.

Para hablar de “Seasons In The Abyss” hace falta referirse a los dos álbumes anteriores.

“Reign In Blood” era la furia extrema hecha placa en 29 minutos apocalípticos, “South Of Heaven” era furioso pero mostraba una faceta más calma con tendencia - por primera vez en los discos de Slayer - a meter riffs más melódicos que disonantes.

“Seasons In The Abyss” amalgama ambas tendencias sumándole una producción de puta madre (Rick Rubin y co-producido por la misma banda junto a Andy Wallace) sumado a un tema mejor que otro.

10 tracks excelentes, ni uno desechable.

Desde el arranque con “War Ensemble” todo está empalmado sin respiro, salvo los cinco segundos de silencio apenas termina el colosal “Dead Skin Mask” (Posiblemente el tema más musical en la historia de estos tipos) que simplemente dividía el disco o cassette en la época que la división de lados todavía existía.

Más carnicería sin pausa desde “Hallowed Point” al descomunal tema título que cierra violenta y majestuosamente el álbum.

Es un disco para escuchar de una oída y no parar de sacudir la cabeza. O sea lo mismo que “Reign In Blood” pero con más ideas músicales mechadas junto a la furia característica de Slayer.

Como siempre el que más se destaca es Dave Lombardo tras los parches, seguido por la dupla de violas Hannemmann/King que sorprende por el enfoque de ciertos riffs en algunos temas (“Dead Skin Mask” y “Seasons In The Abyss” a la cabeza).

Mi disco favorito de Slayer es “Reign In Blood”, pero “Seasons In The Abyss” está en el Segundo puesto.

Desde su lanzamiento los sets en vivo de la banda están muy basados en este disco.

Calificación: 9.5/10

SLAYER "South Of Heaven" (1988, Thrash Metal)

No me acuerdo exactamente cuando lo escuché, creo que luego de “Seasons In The Abyss”.

Compré el CD directamente en Musimundo, pero a diferencia de “Reign In Blood” no lo escuché en la época.

Luego de aquella bomba nuclear cuya review está debajo de esta misma, la banda californiana más furiosa del planeta decidió retocar algunas cosas de su sonido sin dejar de sonar como lo venían haciendo en los otros cuatro discos.

Al momento de su lanzamiento Tom Araya contaba en las revistas que era la intención de la banda meter más melodía a su thrash crudo y sacado.

Pues “South Of Heaven” lo logra, pero... hay algo en este disco que nunca me terminó de cerrar.

Hay temas excelentes al lado de otros... correctos. Por el otro lado - y es una apreciación personal - la producción no es tan potente como la de “Reign In Blood”: Por momentos cada instrumento suena muy separado del otro y es el primer álbum en donde se escucha claro el bajo de Tom Araya (Que no es gran cosa ya que se limita a hacer base).

Yendo al tema título... en el álbum me parece “un tema más” pero cuando lo tocan en vivo es una bomba. Lo opuesto me ocurre con el mortal y galopante “Silent Scream” (Escuchar el doble bombo de Lombardo), uno de los mejores momentos del CD y abonado a los sets de Slayer.

Pasan con corrección “Live Undead” y “Behind The Crooked Cross” llegando a otro gran momento con el muy riffero “Mandatory Suicide” que serrucha sin apretar el acelerador.

Hasta acá tenemos dos temas excelentes, y tres “correctos”.

Viene otra bomba furiosa de la mano de “Ghosts Of War” (¿Por qué no lo tocarán en vivo?), pero ni "Read Between The Lies" ni “Cleanse The Soul” impactan lo necesario, cumplen.

“Dissident Agressor” es un cover del viejo Judas Priest bien hecho, pero no encaja mucho en lo que es Slayer.

El disco se salva de ser calificado con “6” gracias al mejor tema por lejos de los diez: “Spill The Blood”, a medio tiempo, con grandes riffs y lleno de irritación.

¿Porqué “South Of Heaven” me parece “un buen disco” y nada más?. Tal vez por ser el sucesor del mejor álbum de la banda y por el nivel desparejo de los temas sumado a la producción que no me terminó de convencer.

Otros opinan distinto... he aquí un correcto disco que conforma “La Trilogía Maldita” junto a su antecesor y sucesor... cuyas reviews están “al sur de esta”.

Calificación: 7/10

SLAYER "Reign In Blood" (1986, Thrash Metal)


Furia... Odio... Ferocidad... Agresión. Corría 1986 y quienes lo escuchamos en los OCHENTA sentimos que fue el disco más extremo de la historia.

Yo lo escuché en 1988. Fuí a una disquería de la Galería Corrientes Angosta en donde los que ya escuchabamos thrash ibamos con nuestros cassettes TDK a que nos grabaran de vinilo las inaccesibles ediciones internacionales del género (Metallica, Testament, Anthrax, Exodus, Possessed, Dark Angel, Kreator, Destruction, Sodom, entre otras bandas...). Volví a casa, puse el cassette... y se desató un apocalípsis sónico (Que aún siento hoy si lo escucho).

No existía el death metal.

Slayer sentó las bases, la semilla para que ese estilo junto a otros extremos echaran raíces.

El disco arranca con un tema que es, por lejos, el punto más alto de la placa.

“Angel Of Death” te destroza con su riff de arranque seguido de Tom Araya mandandose un alarido que bajan paulatinamente a un rugido grave que te estampa contra la pared.

Furia, ira, odio, disonancia, solos infernales de King/Hannemann, y un break mortal de doble bombo a cargo de Dave Lombardo (Para mucha prensa especializada, el mejor de la historia del metal).

El resto del CD debe ser escuchado de corrido. Los temas son cortos con riffs crudísimos, solos exasperantes, letras violentísimas, Araya gritando como un demonio poseído, las guitarras metiendo solos que te taladran la cabeza cada 30 segundos, y Lombardo pegandole a la batería como si fuera su último golpe en este mundo.

El tema que baja un poco la velocidad extrema que tiene el CD es “Postmortem”, lleno de oscuridad, riffs diabólicos, malévolos, y con un tempo adictivo, hay un interludio que antecede a “Raining Blood” que es el fin del mundo expresado en tema.

Hoy en día me sigue pareciendo el disco más extremo de la historia. Así de simple.

Calificación: 10/10

OBLIVEON "Nemesis" (1993, Thrash Metal)

Primer laburo que escucho de estos canadienses... segundo disco de los tipos.

La única referencia que tenía eran fotos de ellos en viejas revistas de Metal Maniacs.

Pues me arrepiento de no haberlos descubierto 13 años atrás, porque estos tipos eran realmente muy buenos y pasaron casi desapercibidos pese a haber editado un par de discos.


“Nemesis” es un disco... difícil para el que no esté curtido con el thrash más elaborado/intrincado. Todos los instrumentos se escuchan a la perfección y los arreglos son de complejos para arriba. Sus compatriotas de Voivod pueden ser una influencia pero hay otras bandas que se recuerdan al escuchar “Nemesis”.

El tema que abre (Tema Título) es raro pero no tiene el grado de complejidad arriba descripto y hasta es el más monótono de los ocho, lo cual no es una crítica. El dolor de cabeza en el buen sentido empieza con “The Thinker’s Lair” lleno de cortes, breaks, riffs secos y complejos junto a una voz entre death/thrash muy enunciativa a cargo del bajista/vocalista Stephane Picard (Una especie de Mille Petroza en Renewal cruzado con Max Cavalera y Hank Veggian de Revenant).

No me cabe dudas que estamos ante una banda muy singular e interesante no apta gente que quiere algo más agresivo, sacado y directo a la hora de escuchar thrash.

En “Obscure Mindways” no tienen nada que envidiarle a bandas del porte de Cynic/Anacrusis/Watchtower, el tema desborda de guitarras inesperadas, cortes de ritmo y sólos certeros.

Todo lo que tienda al descontrol la banda lo desecha de inmediato, habiendo una intención muy premeditada de sonar bien elaborados a la par de contundentes.

El punto más alto lo encontramos con el excelente “Dynamo” con gran performance del batero Alain Demers y las violas de Pierre Remillard y Martin Gagne, que recuerdan en algo a las de Revenant. El tema es un constante desfile de machaques certeros, cortes, bajo inspirado... a partir de 02:21 la banda se luce con todos estos recursos a pleno. Y el coro en inglés lo dice todo...

Dynamo...
powered by the dynamo...
Dynamo..
powered by the dynamo...

Turn the booster on
Drive the power up to the maximum
Climax, highest impulse


“Frosted Avowals” es otra muestra cabal de cuan importante es para Obliveon el tocar con la mayor depuración posible, de 00:53 a 01:21 una guitarra riffea y otra armoniza de una forma inusual pero muy lograda. Todo esto dándose el lujo de no sacrificar la dosis de machaque necesaria para interesar a un thrasher (De 02:27 a 02:46 agarrarse y luego lo repiten al minuto).

“Factory Of Delusions” recuerda más al Death de “Individual Through Patterns” en versión thrasheada con cosas de Voivod salvo por las vocalizaciones de y el machaque que le imprime el batero al track.

Obliveon usa constantemente el cambio de ritmo en todos los temas y lo hace muy bien, sin llegar al abuso del mismo (En el buen sentido de la palabra) que se escucha en agrupaciones como Watchtower. Cuando uno se acostumbra a un tempo determinado los canadienses lo cambian por otro y asi sucesivamente.

Cierran el CD “Estranging Abduction” y el muy interesante “Strays Of The Soul”, este último con arreglos de guitarra sumamente exquisitos y hasta extravagantes que tranquilamente encajarían en Cynic (EJ: Guitarras gemelas que no suenan exactamente a guitarras gemelas), sumado al excelente bajo de Picard que a partir de 04:17 se luce dando inicio a una sección instrumental que cierra el disco con altísimo nivel de interpretación por parte de todos los músicos.

Debo confesar que me perdí esta banda durante muchos años, por suerte empecé con este “Nemesis” tarde pero seguro.

Ya estoy buscando los tres discos que me faltan escuchar de ellos. Si les gusta el thrash hiper elaborado no los dejen pasar por alto.

Calificación: 8.5/10

OPETH “Blackwater Park” (2001, Death Metal Progresivo)

Primera review de esta banda. ¿Cómo los descubro?. En Jackflash, año 1999. Estaba en la disquería y el dueño me pone el CD de “Still Life” y me dice “Estos tipos hacen un death metal muy elaborado como si fuera un Dream Theater extremo”, y me lo terminé comprando. Debo review.

Para “Blackwater Park” un conocido me lo copió a CD y años después me compré la edición deluxe que en relación a la original tiene leves variantes en el arte de tapa, dos temas adicionales y un bonus video. En estos días justamente re escuché varias veces el disco y se me ocurrió escribir sobre él.

Opeth es una banda atípica en todo. Vienen de Suecia y no hacen death metal a la Entombed/In Flames. Su música suena a extrema pero no lo es en su totalidad. Meten muchos elementos progresivos y elaborados en los temas, pero no llegan a ser una banda progresiva al 100%. Recuerdan a bandas de los setenta de ese estilo. Juegan mucho con los matices en los temas pero siempre lo que prevalece es una atmósfera “melancólica/oscura” (De la oscuridad pasan a climas otoñales, o a partes más épicas cada tanto).

Justamente a mí me parece una banda de sonido para escuchar en medio de un bosque en pleno otoño con el cielo bien gris y neblina, al menos este disco.

Además los tipos están desde hace años y la prensa especializada (y no tanto) los empezó a alabar en los últimos tiempos. Hasta Roadrunner los contrató para lanzar su último CD, y es raro que un sello de las características de ellos se interese por una banda de ese tipo.

A eso se agrega que mucha gente por un lado se maravillara por los riffs+voces guturales/limpias+temas largos+climas variados, y otra (mucha también) se aburriera/bostezara o no le encontrara la vuelta a su música por ser muy compleja, con tracks que superan los nueve minutos y requieren varias escuchadas para que cada tema encaje.

En mi caso me gusta la banda pero no me vuela la cabeza.

En este “Blackwater Park” la banda utiliza más texturas que en el disco anterior, la producción mejora ya que incorporan a Steve Wilson de Porcupine Tree como co-productor junto a la banda misma (Y toca la guitarra y el piano en algunos tracks). El disco en sí tiene 8 tracks, los puntos más destacados son los riffs furiosos y oscuros de “The Leper Affinity”, el descomunal “Bleak” (Riff asesino de 00:20 a 00:40) con coros muy bien puestos y un final a todo doble bombo y furia (De 08:43 al fin).

En “Harvest” tenemos una linda canción acústica, calma y relajada.

Pero a partir de “The Drapery Falls” la banda se pone decididamente oscura, retorcida e intrincada. Los temas se vuelven aún más largos y tienen momentos muy definidos que van rotando, aparecen violas furiosas en forma de riff, o con punteos melódicos, forman capas complejas que por momentos llegan a desconcertar al que no está muy preparado para este tipo de composiciones.

Lo mismo pasa con “Dirge For November” (Muy exquisita la intro acústica), pero el CD nos guarda dos joyas con el instrumental “Patterns In The Ivy” dividiéndolas: por un lado “The Funeral Portrait” lleno de variantes, climas oscuros y coros que conmueven junto a instrumentaciones muy buenas (De 06:33 a 07:17 es descomunal al combinación de todo ello), y el tema título con riffs memorables (El de 07:43 a 08:06 es muy agresivo y nostálgico a la vez, hasta me recordó al Immolation menos brutal y más climático),más extensión en minutos (12:08!!) y desarrollo al máximo de composición/arreglos al lado de voces guturales que se alternan con limpias.

La banda a nivel instrumental suena impecable, se escuchan los matices del bajo (Del uruguayo Martín Mendez), lo de Martín Lopez en la batería (Otro yorugua más) es muy completo y tiene gran despliegue en todo el CD. Me gusta el sonido que le saca a los platillos.

Las violas de Mikael Akerfeldt y Peter Lindgren son las responsables de crear ese clima otoñal, sea vía riff, punteo, acústica, etc...

Queda la voz, a cargo del mismo Akerfeldt, cuando la pudre recuerda a David Vincent (Morbid Angel), cuando canta limpio lo hace de una forma melódica y especial.

Para muchos el mejor disco de la banda. Para mi un gran CD. De bonus en el CD deluxe vienen “Still Day Beneath The Sun”, “Patterns In the Ivy II” (Los dos grabados en un departamento de Estocolmo según dice el librillo), y el video de “Harvest”.

“Dolorosamente concebido” dice en el booklet.

Calificación: 8/10

BLACK WITCHERY “Desecration Of The Holy Kingdom” (2001, Black Metal)

Trío oriundo de Winter Springs, Florida. ¿Cómo me entere sobre la existencia estos muchachos?. Corpsegrinder de Cannibal Corpse aparecía muy seguido con remeras de ellos (En el DVD “Live Cannibalism” e inclusive en el último show de la banda en Cemento). Bajé cosas de la web y terminé comprando este CD....

Black Witchery es de lo más extremo, sucio, sacado, y demás etcéteras que escucharán en su vida. Me animo a decir que al lado de ellos, Dark Funeral hace hard rock. Satánicos hasta la médula, se los ve en el booklet pintados con cinturones de balas, cruces invertidas, pentagramas, sangre y demás accesorios.

Impurath en el bajo/voz (“Barbaric Bass Onslaught and Malicious Vocal Attack”), Treggenda en guitarra (“Tyrant Of Black Plagues And Hellish Six String Holocaust”, y Vaz en batería (“Apocalyptic Deathhammers and Grave Desecration”). Lo incluído en comillas es una copia readaptada de cómo se denominaban los integrantes de Venom en su debut “Welcome To Hell”.

Obviamente la producción es mínima a propósito, las violas suenan a volcán en cada tema, la batería repiquetea bien sucia, y la voz ruge en todo momento. Todo al mínimo de elaboración, cada track no pasa de riffs de 3 o 4 notas pero el resultado es letal. Recuerdan bastante a los canadienses Blasphemy pero aún más brutales. No recomiendo en especial ninguno de los nueve tracks porque todos son una masacre sónica y por momentos realmente inentendibles. Todo en 27:50 minutos para escuchar de corrido en lo posible.

Pero el resultado es interesante. Al punto que Fenriz (Darkthrone) describió a esta banda con una frase que comparto... “Black Metal en tu culo”.

Calificación: 7/10

SARCOFAGO “Rotting” (1989, Death/Black Metal)

No hace falta hablar mucho sobre esta banda brasileña de culto, que llegó a ser influencia de bandas como Morbid Angel, y ni hablar en la que luego sería la escena black metal mundial. Hay un disco tributo en el cual impresiona ver la lista de bandas que rinden tributo a Sarcófago.

“Rotting” es en EP furioso, crudo y genuino en el cual hay tanto de acelere como de tiempos más contenidos. Luego de la intro “The Lust” se suceden un riff violento tras otro, voces crudas y momentos de mucha velocidad como se estilaba en la época (Ya había un Slayer y Kreator/Destruction/Sodom se encontraban a punto caramelo).

El sonido es bien sucio y ochentoso. “Podrido”. Como ráfaga se desatan “Alcoholic Coma”, el quilombo de “Sex, Drinks and Metal”. Pero hay momentos más contenidos como el muy logrado “Nightmare” o bien “Tracy” en donde los muchachos acertadamente bajan las revoluciones sin sonar menos agresivos por ello.

De mis discos favoritos de Wagner y compañía. No hay mucho más para agregar, poner bien al mango y sentir como estos brasucas te pasan por arriba.

Calificación: 8/10.

1917 "Neo-Ritual" (2005, Death Metal)

Como de costumbre 1917 no defrauda y muestra que cuando se hacen bien las cosas no hay excusas: en Argentina “se puede”. Sólo es cuestión de utilizar bien los recursos, saber plasmar las ideas junto a buenas ejecuciones instrumentales además de darse cuenta que uno mismo puede obtener buenos resultados gracias a la autogestión.

A solo un año de su antecesor (“Vision”), “Neo-Ritual” muestra a un 1917 en mejor forma tanto en el sonido final como en las instrumentaciones logrando un CD lleno de aciertos y momentos agresivos.

La “Intro” es muy climática y posee secciones de viento desembocando en el muy machacoso “Negras Alas Del Bien” (Lleno de cambios de rítmo y riffs agresivos). Como siempre la voz de Alejandro es “podrida” pero entendible, sonando cada instrumento claro y nítido. La guitarra tira una gama de riffs que van desde la mayor influencia de la banda (Death) hasta otros grupos como Pestilence, Aggressor y Massacra (Estas dos últimas bandas son/eran francesas).

Mi tema favorito del disco es el tema título: Un instrumental intrincado y lleno de rabia con constantes alteraciones rítmicas junto a guitarrazos certeros en sus casi tres minuto treinta de duración. El legado de Chuck Schuldiner se hace notar mucho en “Sin Voluntad”. Siguen las buenas ejecuciones que alternan destreza y machaque con “Principe De Los Dolidos”. De 01:00 a 01:11 hay un riff que es muy virulento.

“Perpetuas” recuerda en algo a los pasajes más atmosféricos de “Symbolic” (Death) bajando considerablemente la velocidad, pero el enfoque vocal de Alejandro es más gutural que en el resto de los tracks logrando una atmósfera sumamente densa. El bajo de Pansa se cuela entre los riffs y es perfectamente audible.

1917 no varía de estilo porque no lo necesita, su objetivo es tocar 100% death metal. Algunas personas usan el término “repetición” cuando una propuesta musical no tiene elementos “nuevos” entre un álbum y otro. Aquí no hace falta inventar: se opta por mejorar lo que ya se interpretaba. ¿Dudas al respecto?. Escuchen “Necedad Inquebrantable”.

“Condenados a Existir” es el vertigo puro hecho tema (Otro de mis preferidos) y mantiene el ADN musical de 1917, cambios de ritmo, breaks, y riffs bien agresivos pero que retienen 100% la melodía. Hasta hay una parte con acústicas. “La Verdad Del Miserable” además de poseer una letra sumamente interesante incorpora una sección instrumental semi-jazzera (Recordando a Cynic). Se cierra este muy buen CD con el muy atmosférico “Outro”.

La batería es programada (No logran conseguir un batero en estudio) pero su resultado es excelente, dandole más prolijidad a las ejecuciones de los demás instrumentos.

Mientras otros buscan inventar la polvora músicalmente buscando “no repetirse a sí mismos”... 1917 te vuela la cabeza mejorando disco a disco su estilo de metal extremo.

Calificación: 8/10


1917 “Vision” (2004, Death Metal)

Debo confesar que jamás fuí un gran seguidor de las producciones metálicas nacionales. Pero en estos ultimos años eso cambió dado a que me empecé a interesar por las bandas locales más extremas utilizando Internet como elemento de búsqueda.

Siempre tuve la sensación que en el under Argentino (De TODO el país) debían haber bandas extremas realmente competentes que no conocía, un poco por mi decisión de no escucharlas y otro tanto por la poca difusión que reciben las mismas en todos los ámbitos.

Además está claro que en Argentina son otros subestilos los más populares y demandados por el público. No así el death metal y el metal más extremo.

Paralelamente fuí conociendo muchos fans de la música por Internet con los cuales nos mandabamos mails y compartíamos gustos afines especialmente por pertenecer a la misma generación. Con uno de ellos se generó una onda especial porque además de tener edades cercanas nos dimos cuenta que ibamos a las mismas disquerías en los noventa, las bandas que escuchabamos de más jóvenes eran las mismas y los gustos musicales eran afines.

Estoy hablando de Alejandro (guitarrista/cantante y cerebro de 1917) quién me comentó de que integraba la banda muchos e mails después de conocernos e intercambiar impresiones musicales.

Independientemente de ello tenía excelentes referencias de la banda, por ende de inmediato le ordené unos CDs, en unos días llegaron a mi casa “Vision” junto a “Neo-Ritual” (El cual comentaré en otro momento).

“Vision” es el tercer disco de esta banda oriunda de Lima, Provincia de Buenos Aires (Los anteriores son el debut “Inti Huacay” y “Genesis & Horror”).

No me cabe dudas que estoy hablando de una banda que hace las cosas realmente bien, a conciencia, los temas son muy buenos, trabajados y suenan con nivel.

Considero que 1917 puede competir a la par con cualquier banda internacional, y al escuchar “Vision” uno se da cuenta que lisa y llanamente es así. La producción permite que se aprecie cada instrumento como es debido (Hasta se escucha el bajo a cargo de Pansa), la voz de Alejandro a la vez es podrida y clara permitiendo entender que está transmitiendo con sus letras. Vocalmente lo considero como una vuelta de tuerca de Jeff Walker.

El disco se inicia con una intro (“In Tenebra”), le sigue “La Vieja Sangre” con unos riffs muy deathmetaleros y cambios de rítmo muy bien puestos. La batería es programada pero en este caso suena mucho más natural y genuina que en otras bandas que utilizan las mismas. Un muy buen tema es “Piel de Martir, Carne de Cordero” con un riff de arranque letal y lleno de agresión/brutalidad.

Ya a esta altura uno advierte que Death es una gran influencia en la linea músical de 1917 (En especial la época de “Individual Through Patterns” a mi criterio), lo cual se trasluce en los riffs de Alejandro (Muy logrados y filosos en los siete temas).

Pero también hay cosas de bandas como Slayer o Carcass, y hasta de Cannibal Corpse en el tema “Mercader de Voluntades” el cual arranca muy veloz para luego bajar las revoluciones de 01:28 a 02:04, logrando un clima acústico muy interesante.

Mi tema favorito del CD es el excelente “Simbolos Muertos” (El riff de inicio es demoledor) con sus más de cinco minutos llenos de polenta, velocidad, secciones intermedias calmas/texturadas que se alternan junto a furiosos violazos. En el tramo que va de 01:46 a 03:09 hay una sección instrumental espectacular que incluye un solo de guitarra excelente.

Sigue la brutalidad con el muy buen instrumental “Visiones” en donde vuelven a plasmar interesantes cortes y cambios de rítmica.

“Realidad Desmembrada” es más a medio tiempo sin ser por ello menos poderoso que los anteriores tracks.

Se cierra el CD con el muy oscuro e intrincado “Anidando Entre Serpientes”, otra muy buena muestra de cómo 1917 crea death metal técnico y furioso.

El resultado es muy bueno, máxime teniendo en cuenta los recursos e independencia con la que se maneja la banda, demostrando que cuando hay talento, perseverancia y ganas de hacer las cosas bien... se puede. “Vision” así lo demuestra.

Sitio Web: http://www.1917.esp.st

Calificación: 8/10